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Cardenal lava pies de mujeres buscadoras

Carlos Aguiar Retes encabezó la misa de la cena del Señor en la Catedral Metropolitana

Por El Universal

Abril 18, 2025 03:00 a.m.

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Ciudad de México.- Este Jueves Santo, el cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, realizó el lavatorio de los pies a integrantes de familias buscadoras de personas desaparecidas, migrantes en tránsito y personas que han perdido a un ser querido por suicidio.

Durante la celebración de la misa de la cena del Señor en la Catedral Metropolitana, la Arquidiócesis Primada de México lavó los pies a madres buscadoras como signo de humildad, servicio y para mostrar su apoyo ante la crisis de desapariciones.

Desde las 16:00 horas de este jueves 17 de abril, madres y padres buscadoras llegaron al templo donde dedicaron rezos a sus desaparecidos y pidieron por el milagro de encontrarles sanos y salvos.

Tras la enseñanza presidida por el doctor y cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, se lavaron los pies a cuatro personas migrantes, cuatro familiares que han perdido a un ser querido por suicidio y cuatro que buscan a desaparecidos.

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En la misa asistieron integrantes del colectivo Uniendo Esperanzas Estado de México y Una Luz en el Camino; durante el lavatorio, madres buscadoras dieron gracias y extendieron lonas con las fichas de búsqueda de sus hijos e hijas.

“Este gesto profundo de cercanía pastoral busca visibilizar el dolor, la fe y la esperanza de quienes enfrentan realidades marcadas por la pérdida, el desarraigo y la búsqueda de justicia. En sintonía con el ejemplo de Cristo, que lavó los pies de sus discípulos, la Iglesia en México quiere acompañar, consolar y alentar a quienes viven momentos de profundo sufrimiento”, señaló la Iglesia.

El cardenal se acercó a cada una de las personas y, con la ayuda de los ministros, les lavó los pies y se los secó. Después del lavatorio de los pies, el cardenal lavó y secó sus manos, se pone la casulla y regresó a la sede; posteriormente dirigió la oración universal. 

La misa, de una hora y 25 minutos, transcurrió con rituales como la liturgia eucarística donde se preparó el altar y ofrendas, así como el rito de la comunión, el signo de la paz y la procesión hasta el Altar de los Reyes.