Censo de Bienestar, con cuestionario "patito"

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Censo de Bienestar, con cuestionario patito

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Un cuestionario sin membretes y a consideración de especialistas, hecho con preguntas sesgadas y que omiten información esencial, fue el medio para definir a los beneficiarios de los programas que el gobierno federal está dispersando para enfrentar la crisis económica por el Covid-19.
La Secretaría de Bienestar dice que el censo fue para "conocer las necesidades específicas de la población del país en materia de programas", pero la única pregunta que hicieron a los adultos mayores, por ejemplo, es su edad: "¿Usted tiene 68 años o más? Sí o No".
Desde que el censo comenzó a levantarse, en octubre de 2018, ninguna instancia del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ha detallado su metodología. Haber sido censado es uno de los criterios para determinar quiénes recibirán los apoyos diseñados para mitigar el efecto económico ante la pandemia de coronavirus, como en el caso del Programa de Apoyo Financiero a Microempresas Familiares, que dispersará 25 mil millones de pesos.
Ante los reclamos por la falta de transparencia durante este último año y medio, Bienestar anunció que presentaría la metodología del censo, así como los datos que éste arrojó. Según el coordinador General de Programas para el Desarrollo del gobierno federal, Gabriel García Hernández, 17 mil 860 servidores de la nación levantaron el censo en 26 millones de domicilios de 2 mil 465 municipios.
El cuestionario que se aplicó viene en un documento de 13 hojas sin membretes institucionales titulado Cuestionario y dividido por segmentos, dependiendo del tipo de programa social.
El documento lo entregó Bienestar en respuesta a una solicitud de información y un recurso de revisión interpuestos por un particular, a través de la unidad de transparencia, desde el 3 de abril de 2019; la información, que respondía a nueve preguntas, la liberó la dependencia hasta el 7 de junio de ese año, dos meses después.
Lo hizo luego de que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) le instruyó dar a conocer el nombre de la empresa, organización civil o dependencia que elaboró el censo, así como su metodología.
Bienestar presentó dos documentos. El primero responde a nueve preguntas en dos cuartillas: ¿cuál es el objetivo del censo?; diseño conceptual; ¿dónde se ha levantado?; periodo en que se elaboró la estrategia de levantamiento en campo; ¿qué se pregunta en los cuestionarios?, y ¿quiénes levantan la información?, entre otras.
Las aclaraciones son parcas. Al cuestionamiento: "¿Dónde se ha levantado?", lo único que se respondió fue: "En todo el país"; otras: "¿Cómo se procesa la información? A través de una aplicación web para uso en teléfonos móviles"; "¿Quiénes levantan la información? Personal por honorarios conocidos como servidores de la nación".
Se añade que se realizaron entrevistas "domiciliarias directas, en visitas de campo para su registro y verificación; identificando prioritariamente a las personas que habitan en zonas de población mayoritariamente indígena, lugares con alto o muy alto grado de marginación o regiones con altos índices de violencia".
Según expertos, las preguntas se hicieron sin asesoría técnica y, al no haberse revelado el manual de capacitación, no se entiende cómo opera el encuestador: si tiene el dato del potencial beneficiario o alguien que se encuentre en la vivienda.
El comisionado presidente del Inai, Francisco Javier Acuña, explicó a EL UNIVERSAL: "No puedo decirte que Bienestar, en cuanto al padrón, esté en cumplimiento absoluto, decoroso o completo de sus deberes, porque eso lo sabremos a partir de resoluciones que se dan a partir de una solicitud".
Violeta Corona Cabrera, profesora de Administración y Mercadotecnia de la Universidad Panamericana y experta en encuestas, consideró que varias de estas preguntas son sesgadas debido a que condicionan las respuestas.
En el cuestionario que entregó Bienestar al Inai no hay un orden lógico: "Esto puede ocasionar en algunos casos confusión por parte de los encuestados. Lo ideal sería este orden: los datos generales y luego ya entrar a especificaciones, pero sin estar cambiando continuamente de subtema".
El exdirector del Consejo Nacional para la Evaluación de Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández Licona, dijo que, a pesar de que el censo no es un esfuerzo nuevo, a la fecha son inexistentes los detalles sobre su metodología o funcionamiento.
"Nadie sabe la metodología o cuál es la forma. Se sabe que lo levantaron los servidores de la nación, [quienes] promovieron el voto por López Obrador en la campaña. Cuando se ha pedido información oficial vía transparencia sobre el censo, [Bienestar] y Presidencia se echan la bolita y nadie se compromete a transparentar".
Al preguntar a los superdelegados en los estados con qué método lo aplicaron, las respuestas fueron vagas. La mayoría se limitó a decir que fue casa por casa, sin indicar la base del registro de vivienda o la ruta. Morelos dio los datos empleados y la forma en que se aplicó.