Centroamericanos siguen internándose a nuestro país

Entre la perseverancia y el miedo, buscan llegar a EU

Centroamericanos siguen internándose a nuestro país

Suchiate, Chiapas.- El aumento de los controles migratorios y la inminente llegada de la Guardia Nacional atemoriza a los migrantes que quieren llegar a Estados Unidos, que estudian nuevas rutas para adentrarse en México y enfrentan su periplo con el miedo a la deportación.

Son las siete de la mañana y una balsa se acerca sigilosa por el río Suchiate, en la frontera con Guatemala. Ocho personas, entre ellas dos mujeres y un menor de edad, bajan atropelladamente de esta rudimentaria embarcación.

Yessenia García, de Chinandega, cuenta a Efe que huyó de su natal Nicaragua por el alza de la violencia y del control policial.

“La cosa es que no se puede vivir por el régimen de Nicaragua, ya uno no puede andar en la calle. Dondequiera se aparecen los policías con unos ojos que te quieren matar”, señala la mujer en denuncia del gobierno de Daniel Ortega.

Desorientados, avanzan temerosos de que “los agarre la migra”.

Tras el acuerdo migratorio conseguido entre México y Estados Unidos -que implica el inminente despliegue de 6.000 efectivos de la nueva Guardia Nacional mexicana en el sur- el temor se ha apoderado -más, si cabe- de los migrantes que buscan cruzar Guatemala y atravesar México para llegar a Estados Unidos.

La frontera sur de nuestro país es tan porosa que los migrantes con el afán esquivar todo el despliegue militar y de llegar a Estados Unidos han retomado rutas muy peligrosas como la de Frontera Comalapa o la de Palenque (Chiapas), según afirman organizaciones defensoras de derechos humanos de migrantes.

Por otra parte, continúan las deportaciones de migrantes por parte del Instituto Nacional de Migración (Inami).