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Chilpancingo tiene miedo

Claman por justicia por su alcalde asesinado el domingo

Por El Universal

Octubre 08, 2024 03:00 a.m.

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Chilpancingo, Gro.- “¡Justicia!”, “¡Justicia!”, fue el grito que predominó este lunes 7de octubre en Chilpancingo.

El alcalde, el perredista Alejandro Arcos Catalán, fue sepultado la tarde de ayer en un panteón privado en la capital de Guerrero.

Este lunes fue distinto en Chilpancingo. Insólito. La ciudad nunca había velado y enterrado a un alcalde asesinado brutalmente. Arcos Catalán fue hallado la tarde del domingo decapitado. Fue un lunes de consternación, incertidumbre, tensión, incluso miedo.

Pero toda la mañana cientos de personas no dejaron de llegar a la iglesia del barrio de Santa Cruz, donde fue velado el cadáver del edil. A los cercanos les dijeron que el velorio fue en el templo por motivos de seguridad. La iglesia lució atiborrada todo el tiempo.

A las 14:15 de la tarde, el ataúd con el cadáver del alcalde salió de la iglesia y se escuchó un gran aplauso. El aplauso aún no se apagaba cuando comenzó el grito largo, profundo de justicia. Luego vino otro grito que lo acompañó en su camino, el de “¡presidente, presidente!”.

Inició el cortejo fúnebre, el grito de justicia no cesó, al contrario, se intensificó. Eran unas 600 personas detrás del ataúd que transportaba a Arcos Catalán. Recorrió la avenida Juárez, entró a la Ignacio Ramírez, volteó a Madero hasta que entró al zócalo de la ciudad.

En la explanada era esperado por centenares de personas. Las emociones estaban expuestas: los rostros eran de coraje, dolor, incredulidad, de incertidumbre.

Unos no soportaron más y lloraron. Todos exigieron justicia. Exclamaron porque el crimen del perredista no quede impune, como casi 99% de los asesinatos que se registran en Guerrero.

En ese momento surgió un nuevo grito: “¡Fuera Evelyn!”, “¡Fuera Félix!”, “¡Fuera Morena!”. El ataúd entró a la Catedral y los gritos cesaron.

A las 16:24 de la tarde, el ataúd de Arcos Catalán salió de la Catedral con rumbo al ayuntamiento. De nuevo el grito de justicia invadió el ambiente. No paró hasta que el féretro fue trasladado por una carroza al panteón.

Se dice que el alcalde pudo haber sido privado de la libertad por lo menos cinco horas antes de que su cadáver fuera abandonado en la calle Moctezuma, de la colonia Villa del Roble, cerca del libramiento que va a Tixtla. Hasta la tarde de ayer no se sabía qué pasó con su equipo de seguridad, si iba escoltado o solo.