Con 110 años de edad, potosina es la mujer más longeva de Nuevo León

Guadalupe Sifuentes, mejor conocida como Doña Chula tiene 92 descendientes.

Con 110 años de edad, potosina es la mujer más longeva de Nuevo León

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Comer sanamente y ver la vida con alegría y optimismo es el secreto de doña Guadalupe Sifuentes, quien con sus 110 años de edad se mantiene sana y lúcida, sorprendiéndose ella misma de llegar a esa edad.

Originaria del poblado El Pedernal, en el municipio de Moctezuma, San Luis Potosí, Doña Chula, como es conocida por vecinos y familiares, enviudó muy joven, a los 40 años, y a petición de su hija mayor que ya vivía en Monterrey se vino a vivir a esta ciudad cuando tenía 45.

Doña Chula procreó cinco hijos con Gabriel Facundo Covarrubias, sin embargo, actualmente sólo viven tres, dos mujeres y un hombre, y radica en la colonia Villa Olímpica, en el municipio de Guadalupe, con la menor de sus hijas que tiene ya 70 años de edad.

Gabriela Zúñiga Facundo, nieta de doña María Guadalupe Sifuentes Hernández, que es su nombre completo de la centenaria mujer, aseguró a Notimex que su abuelita siempre ha sido muy sana y que sólo algunas enfermedades respiratorias, como relacionadas con su bronquios, han hecho que la visite el doctor.

“De hecho, nunca ha pisado un hospital por alguna enfermedad, sólo una vez la llevamos porque se cayó y se abrió la frente hace algunos años, le hicieron cinco puntadas y eso es todo”, agregó.

Gabriela Zúñiga expresó que su abuela es conocida como doña Chula, porque ella siempre llama "chulos" a sus nietos, bisnietos y demás niños de la familia.

Tuvo cinco hijos que le dieron 20 nietos, 51 bisnietos, 15 tataranietos y un chozno (nieto de quinta generación), de apenas unos meses de edad al que ella ya conoce.

De las anécdotas que doña Chula les ha contado a sus familiares, su nieta recuerda que les decía que ella vivió la Revolución Mexicana en la que anduvo en la lucha Pancho Villa, al quien ella conoció.

“Nos dice que como en ese tiempo los revolucionarios se llevaban de sus casas a los niños y niñas para que sirvieran de alguna forma a la Revolución, su papá la escondía a ella y a sus hermanos en un pozo que hizo bajo el piso, mismo que tapaban con madera y tapetes, y así evitó que se los llevaran.

"Ella saca cada cosa, muchas de ellas muy simpáticas, siempre nos ha hecho reír mucho sobre todo por las expresiones de su cara cuando cuenta sus anécdotas", añadió.

Gabriela Zúñiga recordó que hace poco tiempo, se quedaron sorprendidos porque en una reunión familiar, doña Guadalupe Sifuentes empezó de repente a cantar una canción muy bonita, "eran como tipo 'Las Mañanitas', pero con otra tonada y otra letra, como se cantan en el rancho".

"Hasta hace unos pocos años atrás, ella todavía cosía a mano unas colchas, cortaba cuadritos de diferentes telas y después los cosía a mano, eran una colchas grandes y muy calientitas", comentó.

Doña Chula nunca pensó que fuera a vivir tanto tiempo y cada año que le dicen cumple 100 más 7, más 8 y así sucesivamente, se asusta y dice "tantos años tengo, qué bárbara, son muchos".

Recientemente, el 13 de octubre del 2018 cumplió 110 y es conocida como la mujer más longeva de Nuevo León. Ella todavía disfrutó de la fiesta mexicana que su familia le organizó y estuvo atenta en la misa que se ofreció por su aniversario.

Desafortunadamente, a partir de febrero del presente año, doña Chula, por su misma edad, ya está muy débil de sus huesos y ya se pasa casi todo el día en cama y duerme mucho, pero todavía llama por su nombre a su hija para que le dé comer y pide sus platillos favoritos.

"Ya sé casi no se para de la cama, ya no ve bien y se le olvidan de repente las cosas, a veces le pide de comer a mi mamá porque se le olvida que ya le dieron, pero fuera de eso, está sana y continuaremos atendiéndola y disfrutándola el tiempo que Dios nos la deje", concluyó.

El legado

5 hijos

20 nietos

51 bisnietos

15 tataranietos

1 chozno