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Después de años en las carreteras, Clara Fragoso, de 46 años y madre de dos hijos, por fin se siente respetada por sus compañeros conductores de autotransporte pesado.
“Ha sido difícil, pero la cultura está cambiando, se están adaptando. Antes había mucho machismo, hasta de las mujeres, y ahora ya es más fácil”, asegura.
Clara es una de las casi cuatro mil personas que esperan en las instalaciones del Campo Militar número 1 a pasar la prueba de manejo en el proceso para ser contratadas para conducir camiones que transportan combustibles y, con ello, terminar con el desabasto producto del combate al “huachicol”.
Al igual que los demás presentes, Clara ya pasó sus pruebas psicológicas y médicas en las propias instalaciones militares y se siente confiada de pasar el examen de manejo con su experiencia de años en la ruta México-Chihuahua, que le demandaba jornadas de entre 30 y 36 horas manejando sin parar.
Recuerda que fue difícil abrirse camino en ese mundo de hombres: “me negaban el trabajo; las mujeres en las oficinas me decían que el puesto era sólo para hombres, porque las mujeres eran para estar en su casa”.
Incluso, evoca que muchas veces llegaba a las instalaciones sanitarias para los choferes y no había baños para mujeres y mucho menos regaderas donde ella pudiera tener privacidad; hoy se congratula porque eso ha cambiado, la cultura de igualdad va avanzando y le ha permitido llegar hasta acá.
Dice que cuenta con los cursos de capacitación necesarios y que en el pasado manejó tráileres que llevaban contenedores con miles de litros de líquidos explosivos que conducía desde Veracruz hasta la Ciudad de México o, a veces, hasta Oaxaca.
“Me gustó la oferta de trabajo porque, al parecer, voy a tener horarios fijos y aunque mis hijos ya son grandes, piden tener tiempos de mamá en casa, pues a veces me tenía que ausentar por semanas y es muy difícil educar a los hijos a la distancia”, expone.
Clara Fragoso tiene confianza en obtener este trabajo, a pesar de la intensa competencia que significan casi seis mil solicitudes para sólo dos mil puestos de trabajo, pero afirma que está capacitada, tiene experiencia y puede competir con cualquier hombre, en cualquier momento.


