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Tapachula, Chis.- El Servicio Jesuita a Refugiados México consideró que la situación que enfrentan los migrantes africanos varados afuera de la estación migratoria Siglo XXI debe ser considerada una crisis humanitaria y, por ende, ser atendida por autoridades migratorias, independientemente del estatus jurídico en que se encuentren esas personas.
“Qué esperan las autoridades migratorias ¿que muera alguien?”, cuestiona la activista Claudia León, cuya organización otorga acompañamiento de tipo legal y psicosocial a las personas migrantes que solicitan refugio o algún tipo de protección.
“La situación que vemos con la población que viene de África, Asia o del Caribe, como Cuba o Haití, es más visible, pues a la condición de precariedad en que se encuentra desde que abandonaron su país se suma el hecho de que el gobierno les ha obligado a permanecer en Tapachula”, añadió en entrevista con Notimex.
La situación de las personas de África “es ya de desesperación, de frustración y enojo. Ellos protestan por la nula respuesta”.
Afuera de la referida estación migratoria decenas de personas platican, duermen sobre camas improvisadas con cartón mientras esperan que se les otorgue un salvoconducto para transitar por todo el país como, aseguran, se les otorgó en otras naciones centroamericanas.
Algo que sí tienen claro es que no desean acudir a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), ubicada a casi cinco kilómetros de la estación migratoria, porque su intención no es solicitar asilo en México. Su destino final es Estados Unidos.


