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Cuautitlán, Méx.- Sacerdotes de las Diócesis de Cuautitlán y de Izcalli, coincidieron que es necesario reforzar la seguridad en las parroquias para evitar agresiones contra personal de las mismas y a la propia feligresía.
El pasado 18 de abril, el padre Rubén, de la iglesia Nuestra Señora del Carmen, en la colonia Cumbria, Cuautitlán Izcalli, fue agredido con arma blanca y murió al interior de la parroquia.
El pasado 12 de enero, un hombre ingresó a la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, de la colonia Adolfo Ruiz Cortines, en Ecatepec, y agredió con arma blanca a cinco personas al interior, una de las cuales murió. “Muchas iglesias no tienen seguridad. Creo que a raíz de estos eventos se van a tener que proteger más”, consideró el padre Luis, que presta servicio en Cuautitlán.
“Ante todo las cámaras, alarmas, tener siempre preventivamente teléfonos de la policía, es lo que podemos hacer. El pueblo de Dios, en la iglesia, siempre va a haber una apertura para todos, no tenemos miedo tampoco, pero sí tener algunas precauciones. Me parece a mí importante”, dijo.
El padre David Vega, de la parroquia La Divina Providencia del fraccionamiento Los Morales, en Cuautitlán, consideró que es conveniente mayor seguridad, no sólo para un sector, sino para la sociedad en su conjunto.
“Tendríamos que canalizarlo a especialistas, aparte de cámaras, que no es básico, pero sí es algo importante. Pero pedimos al señor que nos dé la gracia de seguir caminando, estar seguros. Ante estas situaciones podemos decir que nadie está seguro. No hay temor, pero sí cuidado”, dijo.
El pasado 18 de abril, el padre Rubén, de la iglesia Nuestra Señora del Carmen, en la colonia Cumbria, Cuautitlán Izcalli, fue agredido con arma blanca y murió al interior de la parroquia.
El pasado 12 de enero, un hombre ingresó a la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, de la colonia Adolfo Ruiz Cortines, en Ecatepec, y agredió con arma blanca a cinco personas al interior, una de las cuales murió. “Muchas iglesias no tienen seguridad. Creo que a raíz de estos eventos se van a tener que proteger más”, consideró el padre Luis, que presta servicio en Cuautitlán.
“Ante todo las cámaras, alarmas, tener siempre preventivamente teléfonos de la policía, es lo que podemos hacer. El pueblo de Dios, en la iglesia, siempre va a haber una apertura para todos, no tenemos miedo tampoco, pero sí tener algunas precauciones. Me parece a mí importante”, dijo.
El padre David Vega, de la parroquia La Divina Providencia del fraccionamiento Los Morales, en Cuautitlán, consideró que es conveniente mayor seguridad, no sólo para un sector, sino para la sociedad en su conjunto.
“Tendríamos que canalizarlo a especialistas, aparte de cámaras, que no es básico, pero sí es algo importante. Pero pedimos al señor que nos dé la gracia de seguir caminando, estar seguros. Ante estas situaciones podemos decir que nadie está seguro. No hay temor, pero sí cuidado”, dijo.


