A-AA+
Ciudad de México.- Una demanda por daño moral, por el uso de la imagen de Emiliano Zapata en una obra de arte en la cual el personaje tiene rasgos femeninos, sería improcedente porque ¿qué juez admitiría que la homosexualidad representa un estado de degradación de la persona? cuestiona Carlos Lara, especialista en legislación cultural.
Familiares de Emiliano Zapata han amagado con demandar por la obra La Revolución, de Fabián Cháirez, una de las piezas de la exposición Emiliano. Zapata después de Zapata, que exhibe el Museo del Palacio de Bellas Artes.
Integrantes de la familia estuvieron reunidos con autoridades de la Secretaría de Cultura y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y aunque se iba a emitir un comunicado con 10 de las 11 firmas necesarias para informar sobre la reunión, Comunicación Social de la Secretaría informó en la noche que el Presidente dará a conocer este jueves el acuerdo a que se llegó con la familia.
“¿Demandar por qué?”, se pregunta Carlos Lara, integrante de la A.C. Artículo 27, que promueve los derechos culturales. “Si ellos demandan por daño moral, un juez tendría que admitir que la homosexualidad es un estado de degradación de la persona. No creo que exista un juez en este país, en este momento, que admita una demanda fincada en la homofobia”.
Asegura que si la demanda procediera, tendrían que comprobar el daño moral, comprobar que la obra cambió la forma y percepción que los mexicanos tienen de Zapata. Y esto también es imposible.
“El artista puede modificar el canon de una imagen. De lo contrario asumiríamos que los únicos Zapatas aceptados son los figurativos. Es tiempo de que estos señores dejen de creer que Zapata es el santo patrono de su sindicato. Zapata es un héroe nacional, no el patrono de un sindicato”, reiteró.


