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Ciudad de México.- La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que los tres ciudadanos mexicanos que en 2012 habían sido sentenciados a pena de muerte por delitos contra la salud fueron repatriados este viernes desde Malasia tras haber recibido el perdón del sultán del Estado de Johor, Ibrahim Ismail Ibni Almarhum Sultan Iskandar Al-Haj.
En un breve comunicado, el gobierno mexicano reconoció la acción humanitaria del sultán, quien en septiembre pasado había anunciado su decisión de conmutarles la pena de muerte.
“La cancillería reiteró su compromiso de brindar asistencia y protección consular a los mexicanos en el exterior, como ocurrió en este caso. Asimismo, expresa que el Gobierno de México se opone a la pena de muerte y apoya la adopción de una moratoria de ejecuciones y eventualmente su abolición”, agregó.
El 4 de marzo del 2008 los hermanos González Villarreal, originarios de Sinaloa, fueron detenidos en el estado de Johor por la Policía Real de Malasia en posesión de drogas, delito que en el país asiático se castiga con la pena de muerte por ahorcamiento.
Durante el juicio, su defensa argumentó que los mexicanos trabajaban limpiando la fábrica donde se descubrió un laboratorio de metanfetaminas.


