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Ciudad de México.- El empresario argentino-mexicano Carlos Ahumada Kurtz fue detenido este viernes en Buenos Aires, Argentina, a petición de la Fiscalía General de la República, por un fraude a la hacienda pública por 1 millón 472 mil 236 pesos que no reportó.
De este modo, tres de los principales personajes —Carlos Ahumada, Rosario Robles y Juan Collado— señalados por la grabación y filtración de los llamados videoescándalos de 2004 se encuentran detenidos y enfrentando un proceso legal por distintos motivos.
La FGR, encabezada por Alejandro Gertz Manero, informó que Ahumada Kurtz, expareja sentimental de Rosario Robles, tenía una ficha roja por Interpol, por lo que era buscado en más de 190 países por el delito de defraudación fiscal, que probablemente cometió por la referida cantidad, por concepto del Impuesto sobre la Renta (ISR) que debió haber enterado y no lo hizo.
A través de una tarjeta informativa, la institución refirió que la investigación contra el imputado inició en 2016 y fue retomada por la actual administración, por lo que iniciará de inmediato el proceso de extradición a México.
Según la Fiscalía General de la República, Ahumada fue capturado por la Policía Federal de Argentina a través de la División de Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, en el puerto internacional Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, en posesión de 100 mil dólares americanos y pesos argentinos.
Al momento de su detención, Ahumada Kurtz vestía pantalón de mezclilla color azul y chamarra negra; estaba afeitado y se le notaba demacrado, según las fotografías difundidas por la prensa.
La exsecretaria de Desarrollo Social y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles, denunció ante el Ministerio Público de la Federación que en agosto de 2014 Carlos Ahumada la intentó extorsionar.
Según la experredista y exfuncionaria, Carlos Ahumada Kurtz tomó su firma de un documento en blanco para inscribirla en un pagaré apócrifo fechado el 1 de agosto de 2003, con el que Ahumada iba a utilizar las firmas en blanco para que la ofendida reconociera una deuda millonaria.


