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Cuernavaca, Mor.- Desde noviembre de 2016 y, como “castigo” por no apoyar el primer juicio político contra el edil Cuauhtémoc Blanco (por presentar documentación apócrifa para su registro como candidato), al diputado local por el Partido Encuentro Social (PES), Efraín Esau Mondragón Corrales, le fueron retirados los apoyos económicos. Para “completar” el gasto entró a Uber.
En 2015, cuando resultó electo como diputado plurinominal por el PES, Efraín Esaú Mondragón vivió su luna de miel con el grupo mayoritario del PRD. Le prometieron 60 mil pesos de dieta y otros 120 mil pesos para gestión y contratación de personal, además del reembolso de viáticos y salidas sociales.
El último pago de quincena que recibió el grupo de apoyo de Mondragón Corrales fue en octubre de 2016, cuando la mayoría legislativa preparaba el primer juicio político contra Blanco. Entonces, el ex futbolista aún no era militante del PES y tampoco había pláticas para invitarlo a sumarse. Mondragón Corrales afirma que su convicción partidista le impidió participar en el linchamiento político.
A partir de entonces, el legislador fue relegado de los principales acuerdos parlamentarios y el Congreso estatal despidió a sus colaboradores. Efraín Esaú recuerda que la presidenta del Congreso estatal, Beatriz Vicera Alatriste, le dijo “tú ya no tienes trabajadores, pues no te alineaste a lo que estábamos haciendo”.
En 2015, cuando resultó electo como diputado plurinominal por el PES, Efraín Esaú Mondragón vivió su luna de miel con el grupo mayoritario del PRD. Le prometieron 60 mil pesos de dieta y otros 120 mil pesos para gestión y contratación de personal, además del reembolso de viáticos y salidas sociales.
El último pago de quincena que recibió el grupo de apoyo de Mondragón Corrales fue en octubre de 2016, cuando la mayoría legislativa preparaba el primer juicio político contra Blanco. Entonces, el ex futbolista aún no era militante del PES y tampoco había pláticas para invitarlo a sumarse. Mondragón Corrales afirma que su convicción partidista le impidió participar en el linchamiento político.
A partir de entonces, el legislador fue relegado de los principales acuerdos parlamentarios y el Congreso estatal despidió a sus colaboradores. Efraín Esaú recuerda que la presidenta del Congreso estatal, Beatriz Vicera Alatriste, le dijo “tú ya no tienes trabajadores, pues no te alineaste a lo que estábamos haciendo”.


