Entre empujones y el calor, fieles siguieron a Jesús

Cerca de un millón de personas asistió a la 176 representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa

Entre empujones y el calor, fieles siguieron a Jesús

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Ciudad de México.- Por un año más, se llevó a cabo la representación de la Pasión de Cristo en la alcaldía Iztapalapa y los asistentes, calculados en alrededor de un millón, hicieron todo lo posible para tener una fotografía o sólo poder ver de cerca a Jesús y a los demás actores rumbo al Cerro de la Estrella.

Algunos permanecieron en las azoteas para ver pasar el Viacrucis, mientras que otros se metían entre los actores, incluso con el peligro de ser golpeados por los caballos que participaron en este evento y son utilizados por quienes personifican a los romanos.

La celebración del Viernes Santo reunió a miles de personas en las inmediaciones del centro de Iztapalapa, algunos como parte del pago de una manda, cargaban cruces, caminaban sin zapatos y portaban coronas de espinas; otros solamente llevaban sus sombrillas para resguardarse de los rayos del sol, mientras observaban algunos pasajes bíblicos.

Familias enteras atestiguaron la 176 representación de la Semana Santa de esta alcaldía, sin importar las horas bajo el sol. Incluso hubo quienes hicieron picnics en la Macroplaza Cuitláhuac donde llevaron pollo rostizado, tinga, tostadas y bebidas frescas, entre otros alimentos.

Darle gracias a Dios por la salud de su familia es motivo suficiente para que —desde los 11 años— Juan Carlos Castro López participe como nazareno de la representación en Iztapalapa. 

“Es algo bien bonito; estoy aquí porque quiero darle gracias a Dios por todo lo que me ha dado y por la buena salud de mi familia”, dijo el adolescente de 14 años.

Como cada año, la escena que conmovió más a los asistentes fue la de los azotes al hijo de Dios y mientras los actores “se mofan” de los latigazos, las lágrimas escurren en los rostros de los espectadores, algunos se ocultaban los labios con las manos para evitar gritar y otros cerraban los ojos hasta el término de la escena.

Posteriormente, continuó el recorrido por las calles de Iztapalapa hasta llegar al Cerro de la Estrella, donde se lleva a cabo la representación de la crucifixión.

Los nazarenos avanzaron al paso de Jesús, interpretado por José Antonio Reyes; a pesar de las lesiones, llegaron al Cerro de la Estrella. Cerca de las 16:00 horas, llegó la crucifixión. Se escuchó: “Si eres hijo de Dios, sálvate”, pero Jesús murió.