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Pachuca, Hgo.- A 100 días de la explosión de un ducto de combustible en Tlahuelilpan, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) comenzó la entrega de 52 cuerpos que permanecían en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Pachuca.
El pasado 18 de enero explotó una toma clandestina en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) que atravesaba terrenos de cultivo de alfalfa en la comunidad de San Primitivo y dejó un saldo de 135 personas muertas: 67 fallecieron en los hospitales y 68 fueron levantadas de la zona del accidente.
De las 68 personas que murieron al momento de la explosión en Hidalgo, 15 pudieron ser identificadas de manera inmediata y entregadas a sus familiares; 53 fueron trasladadas al servicio forense y, de ese lugar, una fue recibida casi de inmediato.
A las otras 52 fue necesario realizarles las pruebas de ADN, para saber de quiénes se trataba.
La mañana de este sábado, en medio de un férreo dispositivo de seguridad, el procurador general de Justicia de Hidalgo, Raúl Arroyo González, supervisó el inicio de la entrega de los restos humanos a sus familiares.
De acuerdo con parientes de las víctimas, quienes viajaron de diversas comunidades de la zona sur del estado, entre ellas Tlahuelilpan, Tlaxcoapan y Atitalaquia al forense, después de la tragedia se mantuvieron reuniones periódicas con personal de la Procuraduría de Justicia, para conocer el avance en la identificación de los restos.
La explosión en Tlahuelilpan ha sido la más grave que se ha vivido en el estado a consecuencia de la extracción ilegal de combustible. Este delito ubicó a la entidad hidalguense en el primer sitio con un total de 2 mil 121 tomas clandestinas en 2018.
A tres meses de este accidente, en la zona del percance --concretamente en la zanja donde se prevé que quedaron varias personas calcinadas-- los pobladores y deudos mantienen un altar con cruces y flores, donde rezan cada ocho días.


