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Culiacán, Sin.- Para los tres hermanos mexicanos González Villarreal, el tiempo en la cárcel en Malasia transcurría lentamente y fuera de ella, todo sucede a velocidad vertiginosa tanto que ayer estaban en ese país y este sábado ya disfrutan de su familia y su hogar en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.
Largos y dolorosos fueron los poco más de 11 años y dos meses que estuvieron encarcelados en Malasia, donde fueron sentenciados a la pena de muerte, mediante la horca en 2012, por delitos contra la salud, y ahora, libres, tienen al tiempo de su lado.
“Para nosotros es un milagro porque realmente, como dicen mis hermanos, todo pasó muy rápido (en los últimos días)”, dijo a Efe Luis González.
“Yo realmente para mí no esperaba esto (ahora) pero (pensaba) en que iba a terminar positivamente, confiaba en eso pero no en un corto tiempo, no me lo esperaba y esto ha sido una sorpresa para mí”, añadió Luis.
Luis, Regino y Simón llegaron a casa de su madre Carmen Villarreal, el viernes 10 de mayo, en pleno Día de las Madres. Con la llegada de sus hijos, Doña Carmen recibió el mejor regalo, prácticamente, de toda su vida.
“No sé ni cómo explicar la alegría que siento. Ayer cuando llegaron nos abrazamos y me sentía muy a gusto”, compartió a Efe la madre.
“Pasaron 11 años (de no verlos). Hace mucho tiempo (2012) cuando les dieron la pena de muerte y que les iban a quitar la vida yo le estuve pidiendo a Dios que no les hicieran daño porque no lo merecían”, agregó emocionada.
Este viernes la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México informó que los hermanos González Villarreal habían sido repatriados desde Malasia tras haber recibido el perdón del Sultán del estado de Johor.


