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DALLAS, Texas.- Llegó vestido con el uniforme naranja de la penitenciaria de Texas. El exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna, encadenado de pies y manos como cualquier convicto, con la mirada baja, serio, nervioso y sin hablar, aunque afeitado, se sentó en el estrado de los acusados. Iba acompañado de su abogada, Rose Romero.
El juez David Horan hizo acto de presencia e informó que el Distrito Este de Nueva York solicitó el traslado del inculpado para ser juzgado en esa jurisdicción. García Luna enfrenta tres cargos de narcotráfico y uno de falsedad de declaraciones. A diferencia de la primera comparecencia --el pasado 10 de diciembre-- para que el acusado comprendiera por qué estaba detenido y de qué estaba siendo acusado, esta vez se le informó que será trasladado a Brooklyn, Nueva York, para ser juzgado.
“¿Tiene alguna objeción?”, cuestionó Horan. “No”, respondió en español el mexicano. “Muchas gracias”, acotó.
Debido a que se trata de un acusado de alto perfil, las autoridades se negaron a decir en cuál cárcel ha estado detenido y tampoco informarán qué día ni cómo se trasladará a García Luna. Aunque algunos medios indicaron que sería en un lapso de 24 a 48 horas; otros señalan que se haría efectivo hasta enero. El exfuncionario renunció a su derecho a audiencia, por lo que no hubo declaración de culpable o no culpable y Horan decidió que se mantenga detenido sin derecho a fianza hasta que sea trasladado.
La fiscalía dijo que no veía conveniente que se le liberara bajo fianza.


