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Pachuca, Hgo.- Era de madrugada y hacía frío cuando aparecieron los primeros adultos mayores. Se olvidaron de la sana distancia que el gobierno federal decretó para evitar la propagación del coronavirus. Conforme iban llegando se acomodaban uno detrás de otro. La fila frente a las oficinas de la Secretaría del Bienestar creció y creció hasta casi alcanzar los 800, según cálculos de los ancianos y sus familiares.
Con bastón, en silla de ruedas, solos o acompañados esperaron pacientes casi cinco horas sobre la calle Iglesias para ser atendidos y cobrar el programa de apoyo que el gobierno federal les adelantó por la contingencia de Covid-19.
En entrevista, algunos comentaron que pensaban que éste sería el único día de pago. Me apresuré porque “dependo de esta ayuda, y el temor a quedar sin una despensa es más grande que el miedo al contagio de una pandemia que por el momento no he visto, sólo escucho en las noticias”, dijo una mujer que era empujada en una silla de ruedas.
Los que arribaron a las cuatro de la mañana esperaron cerca de cinco horas a que comenzara la entrega de cheques.
“Si yo no cobro esto, entonces no sé qué voy hacer, nos dicen que nos quedemos en casa, pero entonces cómo vamos a comer si no tenemos dinero”, señala María Elena, una mujer viuda, quien refiere que tiene hijos pero ellos ya hicieron su vida, y que los 2 mil 629 pesos que le entrega el gobierno bimestralmente es su único capital.


