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Ciudad de México.- El pasivo financiero del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), pone en riesgo los servicios que dicha Institución brinda, así lo dijo Pedro Mario Zenteno Santaella, Director de Normatividad de Administración y Finanzas del Instituto.
Durante su comparecencia en el Senado de la República, el funcionario señaló que el ISSSTE opera con un “daño patrimonial y quiebra financiera”.
El funcionario señaló que durante el año 2018 el pasivo de la institución creció hasta llegar a aproximadamente 10 mil millones de pesos, y ante dicho escenario financiero, estimó que para el mes de julio el ISSSTE presentará importantes problemas de operación.
Zenteno Santaella refirió que “al ISSSTE le urge inversión líquida de recursos, y que los estados y Secretarías liquiden los adeudos”, lo que lleva a tener un déficit para su operación de 22 mil millones de pesos.
Además destacó que el Instituto está aplicando fuertes medidas de austeridad, pero ni aun así es posible hacer frente a la complicada situación financiera.
RECORTES DE PERSONAL
El pasado 4 de enero, se informó que cerca de 3 mil trabajadores del ISSSTE serán despedidos para que se cumpla con el plan de reestructura pública federal, aseguró Luis Antonio Ramírez Pineda, el director general.
Muchos de los despedidos “ya no renovaron contrato porque estaban como temporales, de honorarios”, aseguró Ramírez Pineda ante medios de comunicación.
Los funcionarios que ya no continuarán equivalen al 20 por ciento de los empleados de confianza en áreas administrativas, detalló. Los despidos serán a nivel nacional.
Luis Antonio aseguró que algunos de los despedidos no iban a trabajar, y que el personal de base continuará en su área.
“Con este rediseño y reestructura, vamos a poder dar los servicios que nos obliga la ley”, dijo. Los despidos, que responden a la austeridad planteada por la administración de Andrés Manuel López Obrador, se llevarán a cabo con respeto con base a la Ley.


