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Ciudad Hidalgo.- Fuerzas de seguridad fronteriza en el sur de México se preparaban el viernes para la llegada de cientos de centroamericanos que atravesaban Guatemala en su camino hacia Estados Unidos, y juraron evitar las “caravanas” de años pasados, cuando enormes flujos de migrantes y solicitantes de asilo abrumaron a los agentes.
Elementos del ejército y la Guardia Nacional observaban mientras balsas cruzaban el río Suchiate, que divide a ambos países, cuando el amanecer pintaba el cielo de un intenso naranja. Otros 100 efectivos llegaron en la tarde con escudos antimotines.
Un soldado que solicitó no ser identificado porque no estaba autorizado a hablar públicamente dijo que se esperaba la llegada de más soldados procedentes de Tapachula. Pequeños grupos de migrantes iban llegando al lado guatemalteco.
“Nos han encargado que estemos vigilantes y, en cuanto veamos que se junta un grupo grande al otro lado, desplegaríamos un muro humano de este lado para contenerlos”, dijo un infante de Marina y miembro de la Guardia Nacional.
Se espera que más centroamericanos lleguen hoy. Los niveles del río son tan bajos que había una retroexcavadora en medio de su lecho dragando el fango y algunos hombres hacían represas para que se mantuviera lo suficientemente profundo para el paso de las balsas.
Francisco Garduño, comisionado del Instituto Nacional de Migración, dijo enfáticamente que los migrantes que intenten entrar al país sin autorización no pasarán de ahí.
“No pueden entrar porque sería violatorio a la ley”, dijo negándose a dar detalles sobre los refuerzos, pero afirmó que había “suficientes” soldados para mantener el orden.


