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Ciudad de México.- En un operativo conjunto, este jueves la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla (SSP) tomó control de la policía del municipio de Tehuacán.
Tras el operativo, 113 elementos municipales se dieron a la fuga y nadie conoce su paradero.
Aunado a lo anterior, el Gobierno estatal descubrió que la principal irregularidad de la región conducida por Ernestina Fernández es que su Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata de Tehuacán (CERIT) no estaba conectado al sistema del C5 estatal, lo cual evidenció que tenían dos líneas de emergencia, una de ellas falsa, y alguna autoridad municipal era quien decidía qué reportes se atendían y cuáles no.
“El CERI de Tehuacán no estaba conectado al C5 de Puebla, pero tampoco estaba conectado al número de la Policía Municipal. Esto quiere decir que existían dos números de emergencia y que las solicitudes policiacas se realizaban de acuerdo a la decisión que alguien tomara dentro de la policía municipal, eran servicios a modo, discrecionales”, declaró en rueda de prensa el secretario de Seguridad Pública, Jesús Molares Rodríguez.
El funcionario precisó que en total, Tehuacán reportaba 368 policías municipales. En el operativo solo fueron detenidos 205 y después se logró localizar a otros 50. Sin embargo, de los otros 113 faltantes no hay rastro alguno.
“Nos encontramos con un faltante de aproximadamente 113 policías que estamos buscando, estamos tratando de buscar dónde se encuentran porque aparecen en un registro, pero físicamente no están”, dijo.
Hasta el momento 20 uniformados no han acreditado ninguna prueba, ni de confianza ni toxicológicas o psicométricas, expuso Morales Rodríguez. “Solo les dieron un uniforme, credencial y pistola”.
Indicó que se encontraron 5 vehículos con reporte de robo que fueron recuperados y se detuvieron a 13 personas relacionadas con presuntos delitos.
Otras de las irregularidades que se encontraron en el municipio fue que el Juez Calificador era el filtro para decidir a qué delincuentes se ponía a disposición del Ministerio Público y quienes obtenían de inmediato su libertad, sin importar el delito por el que se les acusaba.
“Encontramos que el Juez Calificador es quien determina si algún detenido cometía un delito o no y si lo presentaba al MP”.
Tras el operativo, 113 elementos municipales se dieron a la fuga y nadie conoce su paradero.
Aunado a lo anterior, el Gobierno estatal descubrió que la principal irregularidad de la región conducida por Ernestina Fernández es que su Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata de Tehuacán (CERIT) no estaba conectado al sistema del C5 estatal, lo cual evidenció que tenían dos líneas de emergencia, una de ellas falsa, y alguna autoridad municipal era quien decidía qué reportes se atendían y cuáles no.
“El CERI de Tehuacán no estaba conectado al C5 de Puebla, pero tampoco estaba conectado al número de la Policía Municipal. Esto quiere decir que existían dos números de emergencia y que las solicitudes policiacas se realizaban de acuerdo a la decisión que alguien tomara dentro de la policía municipal, eran servicios a modo, discrecionales”, declaró en rueda de prensa el secretario de Seguridad Pública, Jesús Molares Rodríguez.
El funcionario precisó que en total, Tehuacán reportaba 368 policías municipales. En el operativo solo fueron detenidos 205 y después se logró localizar a otros 50. Sin embargo, de los otros 113 faltantes no hay rastro alguno.
“Nos encontramos con un faltante de aproximadamente 113 policías que estamos buscando, estamos tratando de buscar dónde se encuentran porque aparecen en un registro, pero físicamente no están”, dijo.
Hasta el momento 20 uniformados no han acreditado ninguna prueba, ni de confianza ni toxicológicas o psicométricas, expuso Morales Rodríguez. “Solo les dieron un uniforme, credencial y pistola”.
Indicó que se encontraron 5 vehículos con reporte de robo que fueron recuperados y se detuvieron a 13 personas relacionadas con presuntos delitos.
Otras de las irregularidades que se encontraron en el municipio fue que el Juez Calificador era el filtro para decidir a qué delincuentes se ponía a disposición del Ministerio Público y quienes obtenían de inmediato su libertad, sin importar el delito por el que se les acusaba.
“Encontramos que el Juez Calificador es quien determina si algún detenido cometía un delito o no y si lo presentaba al MP”.


