Las pedaladas con toda la fe

Ciclista-peregrinos llegan esta semana a la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos, su “meta” religiosa

Las pedaladas con toda la fe

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Guadalajara, Jal.- Con más de seis millones de visitantes al año, la Catedral Basílica de San Juan de los Lagos, ubicada en la ciudad de San Juan de los Lagos, a unos 140 kilómetros de Guadalajara, la capital del estado de Jalisco, es el segundo más concurrido en México después de la Basílica de Guadalupe en la capital mexicana y al que los ciclistas acuden en masa.

Desde múltiples lugares de “salida”, como los estados de Hidalgo, Querétaro, Puebla y

México, sin faltar los de Ciudad de México y otros más cercanos como Guanajuato o Michoacán, los ciclistas cumplen duras jornadas gracias a una gran preparación y una sólida fe.
“Los motivos de cada uno de los ciclistas son distintos, el principal de agradecimiento”, contó a Efe Marco Antonio Hernández, un ciclista de unos 40 años que viene del municipio de San Agustín Tlaxiaca, Hidalgo.

“Muchos agradecen los favores recibidos y otros cumplen juramentos”, promesas hechas a la Virgen, quien intercede ante Dios para ayudar al creyente en un problema o situación grave y luego la persona peregrina hasta el santuario en señal de agradecimiento.

CATOLICISMO POPULAR
Hernández explicó que cada año salen el 28 de enero de su municipio para llegar el 31 a San Juan, y en su travesía cumplen cuatro etapas, tres días y medio con casi 500 kilómetros de recorrido.

El primer día se mueven de San Agustín a Huichapan, Hidalgo, con 115 kilómetros de recorrido; el segundo desde Huichapan a Celaya, Guanajuato, con 150 kilómetros; el tercero de Celaya a León, capital de Guanajuato, con 134 kilómetros, y el cuarto y último desde León a San Juan, a unos 80 kilómetros de distancia.

Ese tipo de iniciativas forman parte del llamado catolicismo popular, profundamente arraigadas en América Latina y que, según el dominio popular, son “una expresión de la fe católica” que incluyen promesas y peregrinaciones.

“De esta manera damos a gracias a la Virgen. Si estamos aquí, vivos, es porque ella nos lo permite”, dijo a Efe Víctor Solares, de 42 años y que pedalea desde el municipio de Nextlalpan, Estado de México.

El recorrido se inicia con una primera etapa de unos 180 kilómetros de ese municipio a la ciudad de Querétaro, capital del estado homónimo; la segunda son 138 kilómetros de Querétaro a Silao, Guanajuato; la tercera consiste en un ascenso al Cerro del Cubilete, donde se ubica el Santuario de Cristo Rey.

Ese ascenso comienza a 1.800 metros de altitud desde Silao y llega a 2.600 metros en la cima del cerro, y luego los peregrinos bajan rumbo a Lagos de Moreno, Jalisco, distante 80 kilómetros, y finalmente van a San Juan, a unos 50 kilómetros de distancia.

En ambos casos las jornadas comienzan a las ocho de la mañana y terminan a la seis de la tarde con un ritmo de entre 25 y 30 kilómetros por hora, con descansos programados y comidas, además de que viajan custodiados por sus propias organizaciones, sus familiares y con asistencia mecánica y de traslado para el regreso de sus bicicletas.

De los seis millones de visitantes se estima que unos 700.000, cifra registrada en 2016 y 2017 por el Fideicomiso de Turismo, pasan por la ciudad el 1 o el 2 de febrero, durante la fiesta de la Virgen de la Candelaria, mientras que la otra fecha significativa es el 15 de agosto, cuando se celebra la Asunción de María.