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Lento, el desarrollo de “Patria”

Por El Universal

Mayo 23, 2022 03:00 a.m.

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CIUDAD DE MÉXICO.- El anuncio del proyecto de la vacuna Patria contra el Covid-19, realizado hace dos años, estaba lleno de buenas intenciones aderezadas con la promesa de una vacuna 100% mexicana que estaría lista para diciembre de 2021. La realidad siempre es más consistente que los buenos deseos. El proyecto concentra dos tecnologías que fueron desarrolladas en Estados Unidos con la intención de satisfacer la demanda a escala mundial de una vacuna contra Covid-19 a bajo costo y que han servido de plataforma a varios países para intentar gestar una vacuna propia, pero aún sin concretarse alguna.

Una de estas tecnologías fue desarrollada por la Universidad de Texas, en Austin. Se trata de una proteína HexaPro, una versión modificada de la proteína espiga del SARS-CoV-2 con seis alteraciones estratégicas en su estructura molecular que producen una proteína más estable y resistente. Por otro lado, el laboratorio Avimex, el elegido por Conacyt para desarrollar el proyecto de Patria, usa la licencia exclusiva de uso de la plataforma rNDV en México para el desarrollo de vacunas contra el Covid-19 de la Escuela Icahn de Medicina en Monte Sinaí (NY).

La plataforma rNDV también ha servido como base para el desarrollo de otros proyectos de vacuna contra el virus SARS-CoV-2 en otros países como Brasil, Vietnam y Tailandia. En el caso de Brasil, según informes del Instituto Butantan, se trata de una vacuna con prometedores resultados como una vacuna única contra el Covid-19 y la gripe, pero aún están en la fase de estudios preliminares; los estudios clínicos se realizarían hasta el año siguiente. Las vacunas de Vietnam y Tailandia, COVIVAC y HXP-GPOVac, respectivamente, están culminando su segunda fase, como lo detallan el Institute of Vaccines and Medical Biologicals (IVAC) y el Center for Covid-19 Situation Administration (CCSA).

Paso a pasito

Después de un proceso que inició en 2020 para la vacuna Patria, se transitó por obtener la licencia de uso, desarrollar y evaluar in vitro a los candidatos vacunales y realizar las pruebas preclínicas en animales. Finalmente, hace aproximadamente un año inició el estudio clínico fase 1. Alrededor de 199 millones de pesos es lo que el gobierno mexicano invirtió hasta finales del 2021 en el proyecto, más la inversión del propio laboratorio. Finalmente se presentaron los resultados de estas primeras pruebas en humanos a mediados de febrero de este año.

Los resultados, publicados en el repositorio MedRxiv resumían que el candidato a vacuna basado en un virus de la enfermedad de Newcastle (NDV), recombinante vivo que expresa una versión estable de la proteína espiga en células infectadas.