Liberan a víctimas de tortura, tras 7 años

Mónica y Édgar, acusados de secuestro y posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército

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Liberan a víctimas de tortura, tras 7 años

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Torreón, Coahuila.- El juez Primero de Distrito en La Laguna dictó sentencia absolutoria para Mónica Esparza Castro y su hermano Édgar Menchaca Castro, después de siete años en los que estuvieron presos, acusados por los delitos de secuestro y posesión de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército.

El caso de Mónica Esparza es emblemático, puesto que fue víctima de tortura sexual cuando fue detenida. Hace siete años, el 12 de febrero de 2013, Mónica, su hermano y la pareja de ella fueron detenidos arbitrariamente por policías municipales de Torreón. Fueron torturados para firmar una confesión y presentados como delincuentes. Su pareja, Alfredo, murió a consecuencia de los actos a los que fue sometido.

En el año 2016, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 15/2016, en la que se relataron las violaciones a los derechos humanos.

Según lo documentado, a los tres los llevaron a una bodega de la dirección de Seguridad Pública Municipal. Luego, a Mónica la metieron en un tambo de agua, la golpearon con una tabla en los glúteos, y con puños y piernas en todo el cuerpo, mientras la amenazaban con descuartizarla.

Los policías municipales la obligaron a ver cómo torturaban a su esposo y a su hermano, además de abusar sexualmente de ella y de su pareja, entre otras aberraciones padecidas.

“Queremos estar con ella”

“Con la libertad de ellos es más que suficiente”, dijo Martha Castro, madre de Mónica y Édgar.

La señora Martha agradeció que se haya hecho justicia y también dio las gracias a los medios de comunicación, asociaciones y organizaciones internacionales que se involucraron en el caso. “Hoy vemos resultados”, aseveró.

Desde hace siete meses, Martha no tiene contacto con su hija y la última vez que la vio, vía remota, fue el 12 de febrero, en la última audiencia de vista.  En aquella ocasión, Mónica exigía lo justo, porque mencionó que la justicia debió haber sido hace siete años.

“Sólo le pido lo justo, y lo justo es la libertad, ya que nuestra inocencia está plasmada en 17 tomos. Le pido que dé el primer paso para la tranquilidad de mi familia y de nosotros”, expresó Mónica al juez hace prácticamente un mes.

“En unas horas estaremos abrazándolos”, comentó emocionada la señora Martha. “Ya queremos estar con ella”, dijo una de sus hijas a las afueras del Poder Judicial de la Federación, en Torreón, Coahuila.