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Ciudad de México.- Antes de llevar a cabo una reforma fiscal, es deseable acentuar la capacitación de los presidentes municipales y sus ayuntamientos en el mejor cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales, afirma el coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed), Rafael Cortés Gómez.
Los ayuntamientos “deben saber recaudar”; es decir, no incurrir en omisiones hacendarias, pues “incluso se dan casos en los que prefieren tener votos y no le cobran impuestos a empresas, organismos y ciudadanos”.
Por regla, hoy los municipios no saben ejercer los recursos presupuestales y generan subejercicios por no tener la mecánica y la capacidad para aplicarlos.
Todavía más, en el reclamo mismo de mayores asignaciones presupuestales, los alcaldes se dirigen al gobierno federal cuando es a la entidad federativa a la que deben dirigir sus peticiones de recursos, indica el funcionario.
Especialistas en materia de federalismo reportan que el municipio es el componente débil en la organización política, abajo de los gobiernos federal y estatal. Estos tres órdenes en ocasiones confunden sus competencias, en detrimento de los servicios a la población. Hay alcaldes que enfrentan sus responsabilidades sin plan de trabajo, sin conocimiento de las ventanillas de atención ante el gobierno del estado o de la administración pública federal.


