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Ciudad de México.- Don Esteban Contreras no oculta su alegría. El próximo viernes los remeros zarparán de nuevo en las trajineras por los canales de Xochimilco, luego de cuatro meses de tenerlas paradas por la pandemia de Covid-19, según les han informado autoridades capitalinas.
Mientras llega ese día, aprovecha para darle una “manita de gato” a Lupita, Kenia y Yolanda, tres de las cinco embarcaciones (dos grandes y tres chicas) que opera en el embarcadero de Nativitas, el más grande de los 11 y el más tradicional que hay en Xochimilco, donde lleva años trabajando en este icónico oficio.
Con brocha en mano retoca de vivos colores —rosa mexicano, amarillo y naranja— el arco frontal de las trajineras, pues en lo que va de la pandemia se ha deteriorado su estructura.
“Vamos a regresar a trabajar el 21 de agosto y la tarifa va a bajar a 350 pesos por hora y sólo se podrá subir a 12 personas en las trajineras grandes y a ocho en las chicas por la situación del coronavirus”, señala.
Don Esteban, de más de 70 años, adelanta que realizarán una misa antes de reiniciar las actividades turísticas en el embarcadero de Nativitas, para que a todos los remeros y comerciantes les vaya bien.
Calcula que por el momento sólo se permitirá una afluencia de 30% de visitantes en los embarcaderos y, como medida de protección para ellos y los turistas, refiere, los remeros portarán cubrebocas, careta y llevarán gel antibacterial en las trajineras, las cuales deberán desinfectar constantemente.
Hay mil 420 trajineras en los 11 embarcaderos de Xochimilco, las turísticas, de venta de comida, venta de bebida y de artesanías, que se han visto afectadas de diversas formas por la pandemia del Covid-19.


