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Chicago, Ills.- La indocumentada mexicana Adilene Marquina Adam, que buscó refugio en una iglesia del sur de Chicago para escapar de la deportación, fue autorizada a permanecer en el país hasta el 23 de octubre, fecha en la que se calcula que ya habrá dado a luz a su cuarto hijo.
Además, a la inmigrante de 34 años, se le retiró este jueves un monitor electrónico que agentes de inmigración le habían colocado en un tobillo.
“Esto ha sido una victoria de la comunidad movilizada”, informó el pastor José Landaverde, de la misión anglicana Fe, Vida y Esperanza.
Según dijo, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) autorizó la permanencia de Marquina hasta después que nazca el bebé, que se sabe será una niña y se llamará Yatzali.
Marquina, que tiene 30 semanas de embarazo, abandonará el santuario el domingo al mediodía, después de una misa de celebración con la comunidad. La inmigrante es oriunda de Acapulco (México) y llegó en enero de 2015 a un puerto fronterizo, cerca de San Diego (California), donde pidió asilo junto a su hijo mayor, porque, según alegó, en su ciudad eran amenazados por pandilleros.


