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Ciudad de México.- Desde que Andrés M. López Obrador se convirtió en presidente, en diciembre de 2018, las Fuerzas Armadas asumieron 13 tareas adicionales a la seguridad pública en al menos cuatro áreas, entre ellas la construcción de obras, capacitación policiaca, apoyo a programas sociales, así como a la emergencia ocasionada por el Covid-19.
El trabajo más reciente que se les ordenó a las Fuerzas Armadas es el control de los puertos y las aduanas, pero antes ya eran responsables de construir en Santa Lucía el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles; las 2 mil 700 sucursales del Banco del Bienestar; dos tramos del Tren Maya; la remodelación de 32 hospitales abandonados en sexenios pasados, en el marco de la emergencia sanitaria por Covid-19, y también la atención de esta enfermedad.
De igual forma, se les instruyó para apoyar el combate al robo de combustible de ductos de Petróleos Mexicanos; custodia de pipas; implementación del plan de vigilancia en las fronteras norte y sur para frenar la migración hacia Estados Unidos; la construcción de cuarteles para la Guardia Nacional; apoyo a los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro.
Según información oficial, las Fuerzas Armadas han desplegado 61 mil 795 elementos para cumplir estas tareas específicas ordenadas por el Ejecutivo federal, sin contar los efectivos destinados para las operaciones de la construcción de la paz.
Dicha cifra es superior a los 54 mil 980 efectivos desplegados para tareas de seguridad distribuidos en el último año del gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, y los 52 mil 807 utilizados en la administración federal de Felipe Calderón Hinojosa.


