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Iguala, Gro.- Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa lanzaron bombas molotov a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería en Iguala, como parte de las protestas por el cuarto año de la desaparición de 43 de sus compañeros.
Al mediodía de este jueves, los normalistas, junto con los padres de los jóvenes desaparecidos, llegaron a Iguala en 13 autobuses. La visita fue exprés, no estuvieron más de 15 minutos en el lugar donde los padres comenzaron su calvario en 2014, con la desaparición, asesinato y ataque a sus hijos. La caravana llegó directo a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería, pese a que habían anunciado actividades en la Ciudad Judicial y en el Monumento a los Caídos. Padres y estudiantes bajaron de los vehículos. Madres y hermanas de los normalistas ausentes se formaron enfrente de la puerta principal del recinto e iniciaron un mitin.
Para esa hora, los pobladores de Iguala habían tomado sus precauciones. En el centro algunos negocios estaban cerrados, mientras que el ayuntamiento y el Palacio de Justicia fueron desalojados desde temprano por las protestas.
“Acá la gente todavía se asusta cuando dicen que vienen los de Ayotzinapa, se corrió el rumor de que venían 40 autobús y comenzaron a cerrar”, cuenta una vecina.
En el mitin, los padres de los jóvenes recriminaron la actuación del Ejército esa noche. Condenaron que en lugar de auxiliarlos ante los ataques de policías y sicarios, los hayan intimidado y perseguido.
Además, lamentaron que en la terna para ser el nuevo Secretario de la Defensa Nacional (Sedena) en el próximo gobierno, que encabezará Andrés Manuel López Obrador, supuestamente se encuentre el general Alejandro Saavedra, quien en 2014 era el comandante de la 35 Zona Militar, de la cual depende el 27 Batallón de Infantería. El vocero, Felipe de la Cruz, lamentó que el gobierno de Enrique Peña Nieto se haya resistido a que el Ejército fuera investigado. Incluso, dijo, el gobierno del priísta “no ha permitido que los familiares, así como sus representantes legales puedan ingresar al 27 Batallón”.
El caso Ayotzinapa marcó a esta ciudad. Desde esa noche y madrugada, 26 y 27 de septiembre de 2014, Iguala tiene el estigma de lugar violento.
Al mediodía de este jueves, los normalistas, junto con los padres de los jóvenes desaparecidos, llegaron a Iguala en 13 autobuses. La visita fue exprés, no estuvieron más de 15 minutos en el lugar donde los padres comenzaron su calvario en 2014, con la desaparición, asesinato y ataque a sus hijos. La caravana llegó directo a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería, pese a que habían anunciado actividades en la Ciudad Judicial y en el Monumento a los Caídos. Padres y estudiantes bajaron de los vehículos. Madres y hermanas de los normalistas ausentes se formaron enfrente de la puerta principal del recinto e iniciaron un mitin.
Para esa hora, los pobladores de Iguala habían tomado sus precauciones. En el centro algunos negocios estaban cerrados, mientras que el ayuntamiento y el Palacio de Justicia fueron desalojados desde temprano por las protestas.
“Acá la gente todavía se asusta cuando dicen que vienen los de Ayotzinapa, se corrió el rumor de que venían 40 autobús y comenzaron a cerrar”, cuenta una vecina.
En el mitin, los padres de los jóvenes recriminaron la actuación del Ejército esa noche. Condenaron que en lugar de auxiliarlos ante los ataques de policías y sicarios, los hayan intimidado y perseguido.
Además, lamentaron que en la terna para ser el nuevo Secretario de la Defensa Nacional (Sedena) en el próximo gobierno, que encabezará Andrés Manuel López Obrador, supuestamente se encuentre el general Alejandro Saavedra, quien en 2014 era el comandante de la 35 Zona Militar, de la cual depende el 27 Batallón de Infantería. El vocero, Felipe de la Cruz, lamentó que el gobierno de Enrique Peña Nieto se haya resistido a que el Ejército fuera investigado. Incluso, dijo, el gobierno del priísta “no ha permitido que los familiares, así como sus representantes legales puedan ingresar al 27 Batallón”.
El caso Ayotzinapa marcó a esta ciudad. Desde esa noche y madrugada, 26 y 27 de septiembre de 2014, Iguala tiene el estigma de lugar violento.


