Padre Francisco culpaba al aborto de la violencia en México

Padre Francisco culpaba al aborto de la violencia en México
Padre Francisco/ Foto: Especial

A-AA+

El padre Francisco Javier "N", señalado como presunto responsable del asesinato del joven diácono Leonardo Avendaño de la Universidad Intercontinental, consideraba que la violencia en México se debía a los abortos y a la legislación para interrumpir el embarazo, ya que con ello "se le da más lugar al mal que a Dios", y por ello el mal "se cobra más vidas" en el país.

Francisco Javier "N" era un panelista recurrente en el programa católico "El Pulso de la Fe", transmitido en el canal Proyecto 40 y que sigue en transmisión ahora en Adn 40. En la emisión hablaba de exorcismos, aborto y violencia, e incluso aseguraba que las "posesiones satánicas" estaban relacionadas con las interrupciones legales del embarazo. 

Durante una participación transmitida en noviembre de 2014 el sacerdote llegó a afirmar que la violencia en México era por los abortos en la Ciudad de México. Incluso, mencionaba que los abortos eran una forma de "darle culto al enemigo".

"Nosotros le abrimos la puerta al hacer sacrificios con los niños que no van a nacer, por el egoísmo del hombre actualmente, por la insensibilidad ante este fenómeno del aborto. Los hospitales en vez de ser una catedral para dar vida, se convierten en un lugar para dar muerte. Como si fuera un altar ¿qué se está ofreciendo ahí al dios de la muerte? ... ¿a quién se le ofrece esa sangre inocente? Al mal, y él se cobra, aparte de recibir eso, cobra más, porqué le damos más lugar al mal en vez de dárselo a Dios", refería en su participación.

En otro programa de abril del mismo año, explicaba que "el aborto abre las puertas a Satánas, porque son asesinatos, y el demonio se alimenta de esa sangre para generar más daño a quien abre esa puerta, en este caso a los mexicanos". Por ello, mencionaba, los demonios son atraídos a hacer más daño al pueblo mexicano: 

"En Irlanda se acaba de consagrar el país al inmaculado corazón de María (...) si se consagra el país por nuestras autoridades México cambiaría, porque se declararía lugar de Cristo".

La procuraduría capitalina detuvo a Francisco Javier "N", párroco de la iglesia Cristo Salvador, señalado como el presunto responsable del asesinato del diácono Leonardo Avendaño, joven estudiante de la Universidad Intercontinental que encontraron sin vida dentro de su vehículo la semana pasada en Tlalpan y que presentaba huellas de tortura. Las primeras versiones policiacas revelan que aparentemente fue detenido en una iglesia luego que los agentes de investigación lo siguieran por cuatro días. 

Consta en la carpeta FCIH/1/UI-1 C/D/00108/06-2019, que el crimen fue de "índole personal", pues Leo asistía al sacerdote en el servicio del altar en la parroquia, incluso fue Francisco Javier "N" quien reportó la desaparición de Avendaño a sus familiares, además de que él mismo acusado ofició una misa luego que se diera a conocer que se encontró el cadáver del seminarista. 

Leonardo era seminarista y buscaba ser sacerdote, además era diacono en la parroquia de Cristo Salvador. El padre ofició la misa de cuerpo presente y posteriormente desapareció y no pudo ser localizado para las entrevistas pendientes que tenían los agentes investigadores respecto al caso de Leonardo. 

"Leonardo deja un vacío bastante grande. La comunidad está consternada, fue una cosa inesperada y eso duele. Estamos tristes, pero al mismo tiempo tenemos fe y nos alimenta mucho saber que está con Dios", dijo Francisco Javier "N" en una entrevista a la revista religiosa Desde la Fe, donde externó su dolor por la pérdida de quien llamó su "amigo". 

La parroquia en la que oficiaba el padre Francisco se encuentra en la alcaldía de Tlalpan. Este jueves en las inmediaciones, los feligreses se manifestaron en Avenida de los Insurgentes y Ayuntamiento. Los vecinos del párroco aseguraron que el cura es inocente y rezaron en plena vía pública por su liberación.

Este mismo jueves la Procuraduría capitalina dio a conocer que busca a un posible segundo cómplice que presuntamente participó junto con el padre Francisco Javier, en el homicidio del diácono Leonardo Avendaño. En conferencia de prensa la procuradora Ernestina Godoy dio a conocer que gracias a un seguimiento en las cámaras de vigilancia del C-5, así como al registro de llamadas y mensajes del celular de la víctima, se determinó que antes de que asesinaran a Leonardo, la víctima estuvo poco más de 4 horas en casa del posible agresor. Luego, se observó en la cámaras cómo se abandonó el cuerpo de Leonardo dentro de su vehículo y más tarde, otra persona en un vehículo diferente, pasó por el presunto homicida al lugar de los hechos.