Paso Exprés, una obra que desborda fallas

Tras recientes fallas, se someterá a revisión exhaustiva los 14.5 kilómetros de la vía carretera

Paso Exprés, una obra que desborda fallas

Cuernavaca, Mor.- En el marco del segundo año de que se abrió un socavón en el Paso Exprés de Cuernavaca, el gobierno federal determinó someter a revisión exhaustiva los 14.5 kilómetros de esa vía para conocer el estado de la obra, inaugurada en abril de 2017 y que heredó del gobierno de Enrique Peña Nieto.

La decisión de practicar un estudio integral al Libramiento Cuernavaca es consecuencia del desprendimiento de muros de contención, surgimiento de fisuras en el asfalto, filtraciones de agua, acumulación de basura en cunetas y taponamiento de rejillas de drenado.

Necesariamente se debe hacer un estudio más completo, afirma el director de Caminos y Puentes Federales (Capufe), Genaro Enrique Ultima Gutiérrez, porque en el kilómetro 84.3 se observó que uno de los muros tuvo un desfasamiento de 20 centímetros en 30 metros de longitud. 

El surgimiento de nuevas fallas en la controvertida obra revivió el temor de vecinos y usuarios del libramiento, porque el desplazamiento de un muro de contención ocasionó la filtración de agua de lluvia; el mismo fenómeno que provocó hace dos años un socavón y la muerte de dos personas cuando su auto cayó en la oquedad y quedaron atrapados por toneladas de cascajo.

Puntos de crisis

Datos de la Secretaría de Obras de Morelos indican que por este par vial circulan diariamente alrededor de 104 mil vehículos, de los cuales 70 mil son de tránsito local, pero desde su diseño y posterior ampliación a 10 carriles, el Paso Exprés arrastra irregularidades.

Recientemente, Protección Civil del estado realizó un primer diagnóstico después de recorrer los 14.5 kilómetros y enumeró problemas en el punto Emiliano Zapata, sobre cuya cuneta hay grava de tezontle que con el escurrimiento de agua puede caer.

También citó que la descarga del colector de colonia Providencia, dirección sur, fue conducido por medio de un ducto hacia la barranca que se encuentra 100 metros adelante, lo cual podría aumentar su cauce normal y afectar algunas zonas.

En la barranca kilómetro 87+113, dirección sur, el colector de aguas negras fue dañado durante los trabajos de ampliación y los líquidos se vierten directo a la barranca, además en la salida al IMSS no hay barra de contención, se constató.