A-AA+
Ciudad de México.- Herencia de administraciones pasadas, el gasto público en pensiones continuará su tendencia creciente en los próximos años, constituyéndose en un lastre para las finanzas públicas durante el sexenio de López Obrador.
El desembolso para cumplir con esta obligación financiera pasará de 792 mil millones de pesos que significaba en 2018, a un billón 464 mil millones de pesos en 2024, lo que significará un incremento nominal de 85%, de acuerdo con proyecciones incluidas en el Paquete Económico 2020.
Luego de las asignaciones para estados y municipios, el gasto de pensiones y jubilaciones es el segundo más elevado de las erogaciones ineludibles que tiene el gobierno dentro de su presupuesto.
Las erogaciones por jubilaciones y pensiones esperadas al cierre del presente sexenio representan por sí mismas poco más de una tercera parte (36%) del gasto total programable previsto para 2020.
El crecimiento del gasto público en pensiones es resultado en parte de la expansión que reportó la nómina gubernamental durante los
últimos sexenios.


