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CIUDAD DE MÉXICO.- Activistas feministas, convocadas en una mesa de diálogo coincidieron en que el vandalismo que se suscitó en la manifestación del pasado viernes por la tarde sirve para dar visibilidad al problema de violencia de género constante y sistemático que se vive en la Ciudad y en el país.
Dana Corres, comunicóloga especializada en temas de ciudad, movilidad y de transporte con perspectiva de género, explicó que lo que provocó las manifestaciones de mujeres en las últimas semanas es el enojo derivado de la violencia que vive todos los días.
“Es un enojo que se tiene que entender por todas las mujeres, porque todas, desde que somos niñas, vivimos esta violencia todos los días de nuestra vida. Ha sido una bomba de tiempo que ha ido creciendo y parece que el pasado viernes explotó”, argumentó la especialista.
Dana Corres narró un par de momentos de la marcha, en especial cuando una mujer, madre de una víctima de feminicidio, se sorprendió al ver la solidaridad y sororidad en la movilización, en el instante en que empezaron a surgir los gritos: “No se muevan, si nos llevan a una nos llevan a todas”, en referencia a potenciales detenciones de las autoridades.


