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TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. - Seis indígenas heridos, así como decenas de niños, mujeres y hombres intoxicados por gas lacrimógeno, pertenecientes a la caravana de Pies Cansados, fue el resultado de un ataque de las policías Estatal y Municipal, que se desató cuando intentaban hablar con el gobernador Manuel Velasco Coello, para pedirle que genere condiciones que les permitan regresar a sus hogares.
Este sábado, cerca del Congreso, donde el mandatario rindió su sexto y último Informe de Gobierno, se desató un enfrentamiento entre los agentes y diversos grupos de inconformes: miembros de la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá y los 444 desplazados de los municipios de Zinacantán, Ocosingo y Chenalhó.
Según cifras extraoficiales, además de los seis indígenas lesionados, hubo seis trabajadores de salud que resultaron con heridas. Asimismo, la trifulca dejó un saldo no determinado de policías golpeados y lastimados por las piedras, cohetones y “palomas”.
El enfrentamiento, en el que algunos inconformes incendiaron un vehículo de volteo y rompieron algunos cristales del Palacio de Gobierno, se desató luego de que agentes antimotines intentaron replegar a los manifestantes, quienes se encontraban en la Plaza Central para visibilizar diversas exigencias al gobernador.
A su paso, los manifestantes derribaron vallas metálicas que fueron colocadas para el resguardo de la entrega del Sexto Informe de Gobierno.
Mario Carlos Culebro Velasco, secretario general de Gobierno, responsabilizó a los desplazados, normalistas y trabajadores de Salud de agredir a la policía cuando Manuel Velasco rendía ante el Congreso su informe de labores.
Sobre las demandas de los desplazados, Culebro Velasco reiteró en un comunicado que mantiene abierta la mesa de diálogo que atiende sus peticiones de “alimentación, salud, apoyos productivos y sobre todo, resguardo seguro, en tanto se sigue avanzando en la construcción de acuerdos.
Este sábado, cerca del Congreso, donde el mandatario rindió su sexto y último Informe de Gobierno, se desató un enfrentamiento entre los agentes y diversos grupos de inconformes: miembros de la Sección 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá y los 444 desplazados de los municipios de Zinacantán, Ocosingo y Chenalhó.
Según cifras extraoficiales, además de los seis indígenas lesionados, hubo seis trabajadores de salud que resultaron con heridas. Asimismo, la trifulca dejó un saldo no determinado de policías golpeados y lastimados por las piedras, cohetones y “palomas”.
El enfrentamiento, en el que algunos inconformes incendiaron un vehículo de volteo y rompieron algunos cristales del Palacio de Gobierno, se desató luego de que agentes antimotines intentaron replegar a los manifestantes, quienes se encontraban en la Plaza Central para visibilizar diversas exigencias al gobernador.
A su paso, los manifestantes derribaron vallas metálicas que fueron colocadas para el resguardo de la entrega del Sexto Informe de Gobierno.
Mario Carlos Culebro Velasco, secretario general de Gobierno, responsabilizó a los desplazados, normalistas y trabajadores de Salud de agredir a la policía cuando Manuel Velasco rendía ante el Congreso su informe de labores.
Sobre las demandas de los desplazados, Culebro Velasco reiteró en un comunicado que mantiene abierta la mesa de diálogo que atiende sus peticiones de “alimentación, salud, apoyos productivos y sobre todo, resguardo seguro, en tanto se sigue avanzando en la construcción de acuerdos.


