Por segunda vez, ordenan liberar a "El Lunares"

Por segunda vez, ordenan liberar a El Lunares
Foto: Archivo

Un juez de control ordenó que Óscar Andrés Flores Ramírez, conocido como "El Lunares", supuesto líder de la Unión Tepito, sea liberado. Es la segunda vez en seis días que una autoridad determina que el sujeto puede irse a casa.

El pasado 9 de febrero, un Juez de control determinó la medida cautelar de prisión preventiva para el presunto líder de la Unión Tepito, y derivado de la denuncia por el delito de secuestro exprés agravado y después de tres horas de audiencia se ordenó su internamiento en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte.

Por su parte, la defensa del acusado solicitó la duplicidad del término constitucional para definir si era vinculado a proceso por el delito imputado.

Este mismo sábado, agentes de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CdMx) cumplimentaron la orden de aprehensión contra Flores Ramírez por su probable responsabilidad en el delito de privación ilegal de la libertad personal, en su modalidad de secuestro exprés agravado.

El hecho ocurrió momentos después de que una Jueza federal ordenara la liberación del presunto líder de la Unión Tepito.

DETENCIÓN DE "EL LUNARES"

Óscar Andrés Flores Ramírez, nacido en la Ciudad de México en 1989, contaba con una orden de aprehensión vigente por el delito de privación de la libertad personal en su modalidad de secuestro exprés agravado.

Flores Ramírez se convirtió en uno de los líderes de la organización delictiva La Unión de Tepito gracias "a su alto grado de violencia, e influencia" en grupos de narcomenudistas (traficantes a pequeña escala), ya que funge como su principal proveedor de droga.

En un suceso relacionado con este líder criminal, la Secretaría Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México recordó que en octubre pasado incautó, tras un operativo, 2 kilos de marihuana, 18 kilos de cocaína, 12 armas de fuego cortas de diversos calibres, 7 armas larga e incluso un lanzacohetes.

El operativo se llevó a cabo en pleno Tepito, conocido como el "barrio bravo" de la capital.

Este decomiso sorprendió no solo por las armas incautadas, sino porque en uno de los inmuebles se encontró un altar con artilugios representativos de santería y huesos con la morfología propia de restos humanos.