Que no lo hinchen tanto, porque lo van a reventar, dice Porfirio Muñoz

Que no lo hinchen tanto, porque lo van a reventar, dice Porfirio Muñoz

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Ciudad de México.- Porfirio es un político que más sabe de los asuntos de Estado y cómo se cuajan, pero ayer se ocupó en lo suyo, en uno de los problemas más delicados y complejos de los que haya habido en México.

El episodio empieza en los Pasos Perdidos del Senado, un área que es como un Olimpo reservado para las personalidades.

Allí se encuentra con Marcelo, el canciller; el hombre de mundo en el gabinete de la Cuarta Transformación, quien en las soledades del poder es la figura del momento, coordina un gabinete de crisis, casi, casi, para salvar a México de un infierno, en 45 días.

En la cuenta regresiva, éste es el día 38 y así lo dice ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. Pero senadores y diputados lo oyen sobrado, con el toque de satisfacción que le dejó evitar la aplicación de aranceles.

“Yo los vengo a invitar a que me ayuden, a que vayamos juntos”, dijo Marcelo.

Porfirio ha ido por él a la sección vedada a los sin fuero y le ha hablado al oído, y Marcelo lo ha escuchado. Esgrimista de ideas, Porfirio mueve sus manos finas de dedos largos y lo llama “mi querido Marcelo”, y suelta: “¿Hay otro pacto o no hay otro pacto? Estados Unidos dice que sí”.

Habla de los trabajos extras del canciller y aconseja: “No conviene que asuma todas las funciones, que no lo hinchen tanto, porque me lo van a reventar”. Sabe más Porfirio, por hombre de Estado...