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Ciudad de México.- Aunque Tere, dueña de una de las fondas del mercado de La Dalia, en Santa María, asegura que no le teme al coronavirus “porque sólo es cuento del gobierno para distraernos”, este domingo por la mañana colocó una cartulina en su negocio en la que exige “no sonarse en la mesa”.
Aclara que no es por miedo: “Claro que no, hay gente cochina que se suena mientras come”.
Los vendedores transitan por los puestos y pasillos sin cubrebocas. La señora Irma, quien vende tacos de bistec, carne enchilada, chiles rellenos y romeritos, revela que su vecina, que es enfermera, le contó que había un paciente.
“Mira, güero, los mexicanos estamos bien curtidos y no nos espanta ese virus. Ve a la gente: camina sin preocupación, ¿quién dijo miedo?”.
Mientras camina en el mercado de la Portales, Juan Hernández reclama: “Ya no saben qué inventar para distraernos de las cosas importantes. Es temporada de calor y ese ‘chinovirus’ no va a provocar lo que hizo en el 2009 la influenza. Ahora sí que es puro cuento chino”.
Tiene razón. La gente en el mercado realiza su rutina diaria sin temor al coronavirus. Acuden sin cubrebocas y, sin lavarse las manos, consumen sus alimentos.


