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Ciudad de México.- Sin gasolina, sin batería y sucia, así se recibió el empresario Enrique Herrera, comprador de la llamada “Bestia mexicana”, la camioneta Suburban que usó el expresidente Enrique Peña Nieto para transportarse por tierra tanto en la Ciudad de México como en la interior de la República.
Con las luces encendidas, la mole blindada de color negro, llena de polvo, que en el pasado sexenio era un diamante negro reluciente con la placa tricolor en la que se leía: “México”, comenzó su avance por el estacionamiento de Palacio Nacional, donde fue depositada tras la subasta en Santa Lucía.
Tras resolver el papeleo con la Secretaría de Hacienda, el empresario regiomontano recordó que compró además de “La Bestia”, un Audi blindado y tres Suburban más. “Lo primero que vamos a hacer es lavarla para ponerla machuchona”, repetía sonriente Herrera acompañado de uno de sus trabajadores.
Se trata de una Suburban blindada que tiene un valor de 2 millones 800 mil pesos, fabricada por la empresa de Herrera, con apenas 22 mil kilómetros. “Está nueva, le faltan recorrer 200 mil kilómetros”, dijo.


