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Ciudad de México.- Las remesas de los migrantes mexicanos en Estados Unidos se han convertido en una de las fuentes de ingreso más importantes del país.
En 2017, la captación de remesas marcó un récord histórico alcanzando los 28 mil 771 millones de dólares, superando la cifra que genera la industria automotriz y el turismo, y el comportamiento este año anticipa que será otro año récord, es así que los migrantes que se fueron del país se han convertido en uno de los pilares que sostiene la economía mexicana.
“La exportación masiva de fuerza de trabajo barata, flexible y vulnerable ha tenido como contrapartida para México el flujo constante y masivo del mayor saldo neto de divisas que han llegado al país en todos los años del TLCAN: las remesas, la parte del salario que los migrantes envían a sus hogares en un México que no les brindó oportunidades”, aseguró Fernando Herrera Lima, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En 2017, el flujo de remesas casi igualó a la IED y superó los ingresos por exportación de crudo.
En 2017, la captación de remesas marcó un récord histórico alcanzando los 28 mil 771 millones de dólares, superando la cifra que genera la industria automotriz y el turismo, y el comportamiento este año anticipa que será otro año récord, es así que los migrantes que se fueron del país se han convertido en uno de los pilares que sostiene la economía mexicana.
“La exportación masiva de fuerza de trabajo barata, flexible y vulnerable ha tenido como contrapartida para México el flujo constante y masivo del mayor saldo neto de divisas que han llegado al país en todos los años del TLCAN: las remesas, la parte del salario que los migrantes envían a sus hogares en un México que no les brindó oportunidades”, aseguró Fernando Herrera Lima, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En 2017, el flujo de remesas casi igualó a la IED y superó los ingresos por exportación de crudo.


