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Cancún, QR.- Si observar por tierra la magnitud del sargazo que ha aparecido masivamente en las playas de Puerto Morelos, al sur de Cancún, impresiona, admirar el fenómeno a 80 y 120 metros de altura es doblemente impactante, de acuerdo con las imágenes aéreas que logró obtener El Universal.
Miles de toneladas que se extienden a lo largo de la costa tiñen de ocre la orilla de mar, contrastando con el tono azul turquesa que caracterizan las aguas del caribe.
La alfombra de algas pardas, color café y dorado, abarca, por ejemplo, al menos seis kilómetros de playas, del sur del faro que distingue a Puerto Morelos y al norte, rompiendo con la belleza del paisaje y sepultando las ganas de los turistas para entrar al lugar.
La presencia del sargazo afecta además a los prestadores de servicios turísticos que atienden a los vacacionistas; a los pescadores y a los particulares que poseen yates o veleros, puesto que sus embarcaciones quedan en algunos puntos, estancadas entre el sargazo, se les dificulta zarpar o retornar al puerto.
Lo que se observa en Puerto Morelos —y se repite en Cancún, Playa del Carmen y Tulum— es que las algas se encuentran concentradas en la orilla de las playas, en una franja de dos a tres metros de ancho, que varía dependiendo del tramo de costa y se distingue al imprimir un tono de ocre más intenso u oscuro al litoral.
“Baños de sargazo”
Robert, de Perú y Brat, de Wisconsin, Estados Unidos, acaban de tomar un “baño de sargazo” y acceden a charlar sobre su experiencia.
Llegaron hace siete días, procedentes de Minnesota, visitaron Tulum y viajaron a Playa del Carmen huyendo del sargazo, pero se toparon con él, en peores cantidades. Quisieron refugiarse en Cancún y el resultado fue el mismo.
“Los primeros días de vacaciones nos la pasamos totalmente apartados de la playa y nos ha gustado, pero quisiéramos tener la seguridad de que en la próxima visita todo esto esté más limpio. No sabemos cuáles son las causas de esto”, dice Robert.
Miles de toneladas que se extienden a lo largo de la costa tiñen de ocre la orilla de mar, contrastando con el tono azul turquesa que caracterizan las aguas del caribe.
La alfombra de algas pardas, color café y dorado, abarca, por ejemplo, al menos seis kilómetros de playas, del sur del faro que distingue a Puerto Morelos y al norte, rompiendo con la belleza del paisaje y sepultando las ganas de los turistas para entrar al lugar.
La presencia del sargazo afecta además a los prestadores de servicios turísticos que atienden a los vacacionistas; a los pescadores y a los particulares que poseen yates o veleros, puesto que sus embarcaciones quedan en algunos puntos, estancadas entre el sargazo, se les dificulta zarpar o retornar al puerto.
Lo que se observa en Puerto Morelos —y se repite en Cancún, Playa del Carmen y Tulum— es que las algas se encuentran concentradas en la orilla de las playas, en una franja de dos a tres metros de ancho, que varía dependiendo del tramo de costa y se distingue al imprimir un tono de ocre más intenso u oscuro al litoral.
“Baños de sargazo”
Robert, de Perú y Brat, de Wisconsin, Estados Unidos, acaban de tomar un “baño de sargazo” y acceden a charlar sobre su experiencia.
Llegaron hace siete días, procedentes de Minnesota, visitaron Tulum y viajaron a Playa del Carmen huyendo del sargazo, pero se toparon con él, en peores cantidades. Quisieron refugiarse en Cancún y el resultado fue el mismo.
“Los primeros días de vacaciones nos la pasamos totalmente apartados de la playa y nos ha gustado, pero quisiéramos tener la seguridad de que en la próxima visita todo esto esté más limpio. No sabemos cuáles son las causas de esto”, dice Robert.


