A-AA+
Ciudad de México.- Ramón Sosamontes Herreramoro, exjefe de la Oficina de Rosario Robles en Sedesol y Sedatu, solicitó un amparo contra cualquier orden de aprehensión. El juicio aún no ha sido admitido por el Juez Décimo Tercero de Distrito de Amparo en Materia Penal en la Ciudad de México, quien previno al promovente para que aclare la demanda que presentó.
Ramón Sosamontes formaba parte del primer círculo de Rosario Robles. De los 27 contratos que, según la FGR, la exfuncionaria permitió fueran suscritos con irregularidades, Sosamontes Herreramoro firmó dos.
A su vez, desde Oaxaca, el titular de la ASF, David Colmenares, detalló que ha presentado hasta 10 denuncias ante la FGR relacionados con el caso conocido como la “Estafa Maestra”, vinculado a Robles. “En una primera etapa se presentaron las denuncias en la gestión, ya llevamos nueve o 10 denuncias y estamos tratando de ampliar el espectro”, dijo.
El auditor detalló que en total ha presentado 60 denuncias de manera general ante la FGR desde que en marzo de 2018 asumió el cargo, de las cuales 10 están relacionadas con la “Estafa Maestra”.
Colmenares destacó que “lo más relevante de todo es que la ASF logró una gran coordinación -que nunca se había tenido- con la autoridad judicial, además con la fiscalía general.
Entre las observaciones que hizo la ASF y que están pendientes de solventar destaca el caso de los servicios solicitados al Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS), en 2016, por los que la Dirección General de Comunicación Social de la Sedatu pagó entre dos y hasta cuatro veces un mismo entregable.
Un caso más, en el que el daño a la hacienda pública se estimó en 271 millones 891 mil 655 pesos, consistió en que la Sedatu pagó en cuatro ocasiones un mismo producto a la Televisora de Hermosillo, S.A. de C.V. (Telemax), en 2016.
Otro caso es en el que la Sedatu pagó 106 millones 838 mil 857 pesos a la Universidad Autónoma Indígena de México, actualmente Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa, por productos entregables que ya se habían pagado con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a otras dos instituciones.


