A-AA+
Ciudad de México.- Del color verde al azul, de vestir soldados a proteger a médicos, enfermeras y trabajadores sanitarios, así se han transformado las Fábricas de Vestuario y Equipo (Fave) de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desde marzo pasado, cuando comenzaron a elaborar equipos de protección personal reutilizables para el personal de salud que se encuentra en la primera línea de batalla contra el coronavirus.
Al ingresar a las Fábricas de Confección C y de Trazo y Corte, localizadas el sur de la Ciudad de México, un mensaje recibe al personal militar que trabaja en la elaboración de 2 mil paquetes completos de uniformes: “Cero errores, cero accidentes”.
Los letreros que cuelgan sobre los pasillos donde están colocadas más de 70 máquinas de coser industriales, una decena de enormes mesas de trazo de ambas fábricas, y casi 200 trabajadores (en ambas naves), reflejan la exigencia de calidad y perfección para elaborar los uniformes que protegerán de un contagio al personal médico.
“Estamos elaborando vestuario y equipo en apoyo al Plan DN-III por la situación en que se encuentra el país, para apoyar al personal de salud. Hemos tenido que dedicar más empeño al trabajo, cerciorarnos de la calidad y de cubrir en tiempo y forma todo lo que se requiere”, asegura Suleima Nava Maldonado, subjefa de la fábrica de Confección C.
Desde el pasado 23 de marzo, cuando se declaró la emergencia sanitaria por Covid-19, las máquinas de cortado no han dejado de trazar ni cortar y las de coser no han parado de unir piezas para transformar en equipo quirúrgico los enormes rollos de tela de algodón de color azul que descansan en las fábricas.
El material tiene como destino el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER); los hospitales del Insabi, los reconvertidos del Ejército, y del IMSS.
“La misión del Plan DNIII es brindar lo que sea necesario, en el momento que sea necesario, a quien sea necesario”, dice orgullosa Nava Maldonado.


