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Foto: Archivo
En el Movimiento Estudiantil de 1968 la participación del Ejército fue apegada a Derecho y en protección de la población civil, expone el Estado Mayor de la Defensa Nacional.
En una respuesta a EL UNIVERSAL, indica que en los acontecimientos en los que participaron militares, se actuó con respeto a los derechos humanos.
Por otra parte, sobre los homenajes al Movimiento Estudiantil de 1968, por parte de las cámaras de Diputados y de Senadores, que se realizaron este martes 2 de octubre, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirmó que es respetuosa de las decisiones que adopte el Congreso de la Unión sobre el particular.
Este diario solicitó al secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, acceso al archivo del Movimiento Estudiantil de 1968, a fin de revisar los documentos correspondientes a los hechos ocurridos en la Plaza de las Tres Culturas.
El subjefe Operativo del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Cruz Isaac Muñoz Navarro, dio la respuesta en el sentido de que desde 2001 la Secretaría de la Defensa Nacional envió esos documentos al Archivo General de la Nación (AGN).
El Comité 68 —incluso este 2 de octubre, en las actividades por los 50 años de la masacre de Tlatelolco— formuló el reclamo de que la Secretaría de la Defensa Nacional abra sus archivos.
La respuesta, firmada por Muñoz Navarro, precisa: "En cumplimiento al decreto presidencial del 27 de noviembre de 2001, publicado en el Diario Oficial de la Federación, todos los documentos relativos a los movimientos sociales y políticos relacionados con violaciones a derechos humanos fueron enviados por esta secretaría de Estado al AGN".
La participación castrense. De igual forma, este diario solicitó la postura de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre su participación en el Movimiento Estudiantil de 1968, que abarcó más de dos meses, y sobre el homenaje del Congreso de la Unión a los jóvenes de ese acontecimiento.
"El personal militar actuó conforme a Derecho, protegiendo en todo momento a la población civil y respetando los derechos humanos".
Como se sabe, en 1968 el Ejército intervino a partir del 30 de julio, con efectivos al mando del general José Hernández Toledo, quien dirigió la toma de la Ciudad Universitaria el 18 de septiembre, y la del Casco de Santo Tomás del IPN, el 24 de septiembre. Desde luego, las fuerzas militares actuaron en Tlatelolco.
En la conmemoración del 50 aniversario de la represión en la Plaza de las Tres Culturas, representantes de los tres poderes de la Unión asistieron al izamiento de la Bandera Nacional a media asta, en el Zócalo de la Ciudad de México, como una expresión "de luto por las personas que perdieron la vida el 2 de octubre de 1968".
Se develó en letras doradas, en el Muro de Honor de la Cámara de Diputados, "Movimiento Estudiantil de 1968", así como en el Senado de la República, en lo que fue el primer homenaje de este tipo en su salón de sesiones. En San Lázaro se llevó a cabo una sesión solemne dedicada al movimiento estudiantil y en el tablero electrónico fue visto el emblema que identificó a los jóvenes en protesta.
La postura de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre estos homenajes del Poder Legislativo, por conducto del subjefe Operativo del Estado Mayor, es que "esta secretaría del Ejecutivo federal, consciente de la separación de poderes de la Federación, es respetuosa de las decisiones que adopte el Congreso de la Unión".
La sociedad civil que se expresó el pasado 2 de octubre en las marchas, señala que 50 años después no se ha esclarecido lo que ocurrió, y reclama que se reabra el caso y se investiguen responsabilidades de genocidio.
En el Movimiento Estudiantil de 1968 la participación del Ejército fue apegada a Derecho y en protección de la población civil, expone el Estado Mayor de la Defensa Nacional.
En una respuesta a EL UNIVERSAL, indica que en los acontecimientos en los que participaron militares, se actuó con respeto a los derechos humanos.
Por otra parte, sobre los homenajes al Movimiento Estudiantil de 1968, por parte de las cámaras de Diputados y de Senadores, que se realizaron este martes 2 de octubre, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirmó que es respetuosa de las decisiones que adopte el Congreso de la Unión sobre el particular.
Este diario solicitó al secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, acceso al archivo del Movimiento Estudiantil de 1968, a fin de revisar los documentos correspondientes a los hechos ocurridos en la Plaza de las Tres Culturas.
El subjefe Operativo del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Cruz Isaac Muñoz Navarro, dio la respuesta en el sentido de que desde 2001 la Secretaría de la Defensa Nacional envió esos documentos al Archivo General de la Nación (AGN).
El Comité 68 —incluso este 2 de octubre, en las actividades por los 50 años de la masacre de Tlatelolco— formuló el reclamo de que la Secretaría de la Defensa Nacional abra sus archivos.
La respuesta, firmada por Muñoz Navarro, precisa: "En cumplimiento al decreto presidencial del 27 de noviembre de 2001, publicado en el Diario Oficial de la Federación, todos los documentos relativos a los movimientos sociales y políticos relacionados con violaciones a derechos humanos fueron enviados por esta secretaría de Estado al AGN".
La participación castrense. De igual forma, este diario solicitó la postura de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre su participación en el Movimiento Estudiantil de 1968, que abarcó más de dos meses, y sobre el homenaje del Congreso de la Unión a los jóvenes de ese acontecimiento.
"El personal militar actuó conforme a Derecho, protegiendo en todo momento a la población civil y respetando los derechos humanos".
Como se sabe, en 1968 el Ejército intervino a partir del 30 de julio, con efectivos al mando del general José Hernández Toledo, quien dirigió la toma de la Ciudad Universitaria el 18 de septiembre, y la del Casco de Santo Tomás del IPN, el 24 de septiembre. Desde luego, las fuerzas militares actuaron en Tlatelolco.
En la conmemoración del 50 aniversario de la represión en la Plaza de las Tres Culturas, representantes de los tres poderes de la Unión asistieron al izamiento de la Bandera Nacional a media asta, en el Zócalo de la Ciudad de México, como una expresión "de luto por las personas que perdieron la vida el 2 de octubre de 1968".
Se develó en letras doradas, en el Muro de Honor de la Cámara de Diputados, "Movimiento Estudiantil de 1968", así como en el Senado de la República, en lo que fue el primer homenaje de este tipo en su salón de sesiones. En San Lázaro se llevó a cabo una sesión solemne dedicada al movimiento estudiantil y en el tablero electrónico fue visto el emblema que identificó a los jóvenes en protesta.
La postura de la Secretaría de la Defensa Nacional sobre estos homenajes del Poder Legislativo, por conducto del subjefe Operativo del Estado Mayor, es que "esta secretaría del Ejecutivo federal, consciente de la separación de poderes de la Federación, es respetuosa de las decisiones que adopte el Congreso de la Unión".
La sociedad civil que se expresó el pasado 2 de octubre en las marchas, señala que 50 años después no se ha esclarecido lo que ocurrió, y reclama que se reabra el caso y se investiguen responsabilidades de genocidio.


