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Ciudad de México.- De los 326 hospitales y unidades médicas sin concluir en el país, casi la mitad de los inmuebles -en los que invirtió el gobierno de Enrique Peña Nieto- son inviables y no podrán funcionar porque serían un riesgo para los ciudadanos.
De acuerdo con el reporte que la Secretaría de Salud (Ssa) entregó al presidente Andrés Manuel López Obrador en torno a la conclusión y análisis de las obras en el país, 160 obras (49% de las 326) están suspendidas por considerarse que existe un riesgo.
Algunas de las edificaciones registran fallas estructurales o no fueron bien planeadas de origen. Los inmuebles suspendidos, en los que ya no se continuará la construcción son 123 unidades médicas y 37 hospitales.
El archivo muestra también un retraso en la remodelación y construcción de las obras, puesto que sólo tres, ubicadas en León, Guanajuato; Ahome, Sinaloa, y Othón P. Blanco, Quintana Roo, fueron clasificadas como unidades médicas que pueden ser inauguradas en su totalidad.
Sin embargo, según el Plan Maestro de Infraestructura, de las 251 obras, siete unidades de salud (en Tijuana, Saltillo, León, Meztitlán, Mazatlán, Coatzacoalcos y Fresnillo) reportan 90% de avance.
El reporte indica que del total de 160 obras que ya no podrán construirse, 56 unidades del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se encuentran en abandono.
Por su parte, la información que proporcionó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), según el documento Obras en proceso de construcción segundo nivel, también hay retrasos en al menos siete inmuebles de los hospitales generales de zona.


