Son vidas segadas con total brutalidad

En las últimas semanas, mujeres han sido asesinadas en todo el país con extrema saña

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Son vidas segadas con total brutalidad

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Ciudad de México.- Asfixiadas, calcinadas y ultimadas a machetazos. En las últimas semanas, al menos 13 mujeres han sido asesinadas en los estados con extrema saña, signos de violencia feminicida e indicios de crimen organizado. El homicidio de dos de ellas, Mónica y Ema, jóvenes embarazadas, ocurrió tras abrirlas para intentar arrancarles a sus hijos; una más, Conchita, fue calcinada junto a su bebé.

Según un recuento de El Universal, las edades de estas mujeres van de los 12 a los 89 años, y los asesinatos han ocurrido en contextos variados: a las mazatecas Virginia y su hija Julia les quitaron la vida a machetazos; a Guadalupe, rectora de la Universidad Valladolid, en Xalapa, la asesinaron a tiros en su domicilio.

En este sentido, la doctora Lucía Núñez, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM, explica que “al analizar la violencia que se comete contra las mujeres y las formas en que son asesinadas, es necesario tomar en cuenta el contexto de violencia que se vive en el país y, sobre todo, el impacto que tiene en sus vidas”.

En las últimas semanas las alertas se han encendido también por crímenes contra mujeres embarazadas. El primero de ellos fue el de Mónica, de 22 años, cuyo cuerpo fue encontrado el 26 de junio en la cisterna de una quinta abandonada, en Juárez, Nuevo León.

Con ocho meses de embarazo, la joven habría sido engañada y secuestrada por una mujer que conoció en redes sociales y quien le dijo que le regalaría ropa de bebé. Según las pesquisas, Mónica murió a consecuencia del corte que le hicieron al sustraerle a su hija. Al respecto, la fiscalía estatal informó sobre la detención de la mujer que citó a Mónica y quien tenía consigo a la bebé.

Asimismo, en San Luis Potosí, el pasado 30 de junio se registró el asesinato de Ema, de 19 años, en el municipio de El Naranjo. Tenía seis meses de embarazo cuando alguien entró a su casa y la atacó. Sus familiares la encontraron desangrándose; el bebé que esperaba no sobrevivió al ataque.

“Ahí hay una situación muy compleja: crimen organizado. Sin ser arriesgada, puedo decir que lo que vemos es que prácticamente le están arrancando un recién nacido para otros fines. Hay otro factor adicional al de género”, señala al respecto la doctora Lucía Núñez.