Valle de Bravo enfrenta sequía
La laguna de la famosa zona turística enfrenta el estiaje, que ha alejado de a poco al turismo

Valle de Bravo, Méx.- Cada 15 días, los vallesanos extienden al menos dos o tres metros la rampa de madera para que desciendan los turistas hasta las embarcaciones en la laguna de Valle de Bravo.
La sequía alejó las lanchas y barcos al menos unos 15 metros del muelle, la distancia es cinco veces más en comparación a donde se ubicaban inicialmente.
La imagen actual es un camino lleno de lodo, con olor desagradable y cintas de peligro que, de acuerdo con los prestadores de servicio, ahuyentan al turismo. Ante la cercanía de la temporada vacacional de Semana Santa, hacen un llamado a las autoridades para que intervengan de forma urgente.
“Estamos en peligro, hemos alzado la voz, exigido, gritado y demostrado que hay lagunas llevándose el agua que debería escurrir naturalmente hasta este punto, pero no hay resonancia, no hay respuesta y esto es urgente”, reprochó Abigail González, oriunda del Pueblo Mágico y trabajadora en Los Pericos, el barco más famoso y antiguo del lugar.
Los trabajadores de la zona turística comentaron que el daño es grave, porque apenas entre 2019 y 2021 registraron entre 30 mil y 40 mil visitantes al municipio, pero paulatinamente se ha reducido ante las condiciones del lugar.
La demarcación cuenta con aproximadamente 70 mil habitantes, y de ellos al menos la mitad depende del turismo, ya sea como propietarios de algún negocio o como empleados, pero en general, dice Ricardo Uribe, trabajador en la zona del embarcadero, dependen del sector.
Los trabajadores y vecinos entrevistados por El Universal dijeron que el saqueo de agua para la formación de hasta 200 lagos artificiales en la zona residencial, combinado con la sequía, son una fórmula que pone en jaque a Valle de Bravo e, incluso, a pobladores de zonas cercanas, quienes acuden al lago para trabajar.
Explicaron que, de secarse la presa, incluso deportes como el parapente deberán cancelarse, pues al desaparecer la laguna cambia el ecosistema, el viento no correrá como lo necesitan para planear sobre la montaña y el lago. Afirmaron que hasta el momento hay otros casos que se han demostrado, como la escasez de agua en la cascada Velo de Novia, en la que “se puede identificar claramente cómo cada vez cae menos agua y se debe a la falta de escurrimientos naturales”. Situación que ha ocurrido paulatinamente, porque el triatlón que cada año se llevaba a cabo, desde hace dos años no se puede realizar debido al nivel del agua y las condiciones de esta.
Para restauranteros, embarcaciones, artesanos y los que rentan habitaciones en hoteles o a través de plataformas como Airbnb, se acerca de forma acelerada una “catástrofe”, pues esta demarcación depende del turismo, incluso hay quienes se atreven a decir que, sin la laguna, Valle de Bravo no tiene mucho más para ofrecer.






