Violencia desatada en Sinaloa alcanzó a policías
Agentes han perdido la vida por el crimen organizado

CULIACÁN, Sin.- La violencia desatada entre dos grupos delictivos rivales alcanzó a los cuerpos de seguridad de los municipios de Culiacán, Mazatlán y Navolato, en donde seis jefes y agentes de las corporaciones policiacas en activo o en proceso de jubilación han sido privados de la vida en un periodo menor a un mes.
El caso más reciente es el del agente primero Benjamín Villarreal Guerrero, quien por espacio de 15 meses fungió como Subdirector Operativo de la Policía Municipal de Culiacán, hasta el pasado fin del mes de octubre, el cual fue acribillado en el interior del restaurante café “Finca la Esperanza” en el conocido fraccionamiento Montebello.
Sus atacantes armados con fusiles automáticos ingresaron al negocio ubicado en la avenida Montebello y le dispararon en repetidas ocasiones, una pareja que estaban sentados en una mesa contigua, identificados como Julio y Arantza, fueron alcanzados por las ráfagas de las poderosas armas por lo que estos fallecieron en el sitio del atentado.
Villarreal Guerrero, con 19 años de servicio en la corporación, desde el pasado lunes 18 de noviembre gozaba de un permiso sin goce de sueldo y se preparaba para viajar el día primero de diciembre a la ciudad de México para someterse en las instalaciones de la Guardia Nacional al examen de control de confianza.
El martes pasado, en la sindicatura de Quizá, civiles armados derribaron el portón de la vivienda del policía municipal de Culiacán, Ramón Alberto Barragán “N”, de 34 años, al que privaron de su libertad, un día después, su cuerpo envuelto en una lona, con disparos fue encontrado cerca de la carretera “La 20”, en la sindicatura de Costa Rica.
La noche del pasado 12 de noviembre, en el fraccionamiento San Marcos, de Mazatlán, el agente de la Policía Municipal que estuvo adscrito al grupo “Jaguar”, Jesús Benito 42 años fue asesinado a balazos fuera de su casa por un motociclista.
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