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Ciudad de México.- En Acapulco se viven días duros: la noche del viernes un empresario fue asesinado; el miércoles, un locutor; el lunes y el domingo mataron a un hombre e hirieron a cuatro en el Zócalo.
Días atrás, esparcieron cuerpos desmembrados por las calles, mataron a cuatro mujeres e intentaron secuestrar a cinco y denunciaron una decena de desaparecidas. Los asesinatos contra las taxistas no paran, tampoco en las colonias, ni en la costera Miguel Alemán.
Los hechos de violencia en los últimos 10 días han sido duros y constantes. Hay miedo. En las redes sociales los mensajes de indignación y de miedo abundan. Los mismos acapulqueños se llaman a protegerse y denuncian la inacción gubernamental. Como un grito de desesperación surgió el hashtag #Nosestánmatando. En las calles, familiares de desaparecidos y de los asesinados han marchado sin encontrar respuestas.
El 25 de septiembre, elementos de la Marina, el Ejército, las policías Federal y Estatal tomaron la dependencia por estar presuntamente infiltrada por el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA). Detuvieron a dos mandos acusados de asesinato, detectaron que menos de 50% de los agentes están certificados y un faltante de 342 armas. Desde esa fecha, la seguridad quedó en manos de la Marina y la Policía Estatal.
Pero la violencia no se detuvo e, incluso, para algunos sectores se ha exacerbado. Sobre todo contra las mujeres, en una semana mataron a cuatro e intentaron secuestrar a cinco.
Pero en Acapulco siguen matando: la noche del miércoles 24 asesinaron a Gabriel Soriano Kuri, locutor y productor de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), cuando regresaba de cubrir el informe regional del gobernador Héctor Astudillo Flores.
Días atrás, esparcieron cuerpos desmembrados por las calles, mataron a cuatro mujeres e intentaron secuestrar a cinco y denunciaron una decena de desaparecidas. Los asesinatos contra las taxistas no paran, tampoco en las colonias, ni en la costera Miguel Alemán.
Los hechos de violencia en los últimos 10 días han sido duros y constantes. Hay miedo. En las redes sociales los mensajes de indignación y de miedo abundan. Los mismos acapulqueños se llaman a protegerse y denuncian la inacción gubernamental. Como un grito de desesperación surgió el hashtag #Nosestánmatando. En las calles, familiares de desaparecidos y de los asesinados han marchado sin encontrar respuestas.
El 25 de septiembre, elementos de la Marina, el Ejército, las policías Federal y Estatal tomaron la dependencia por estar presuntamente infiltrada por el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA). Detuvieron a dos mandos acusados de asesinato, detectaron que menos de 50% de los agentes están certificados y un faltante de 342 armas. Desde esa fecha, la seguridad quedó en manos de la Marina y la Policía Estatal.
Pero la violencia no se detuvo e, incluso, para algunos sectores se ha exacerbado. Sobre todo contra las mujeres, en una semana mataron a cuatro e intentaron secuestrar a cinco.
Pero en Acapulco siguen matando: la noche del miércoles 24 asesinaron a Gabriel Soriano Kuri, locutor y productor de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), cuando regresaba de cubrir el informe regional del gobernador Héctor Astudillo Flores.


