Abusador mexicano

"El problema es que México es un ´abusador´ de los Estados Unidos, tomando pero nunca dando". 

Donald Trump

En temas económicos Trump no entiende que no entiende, pero de política sabe más de lo que piensan sus críticos. 

En los tres primeros meses de 2016, cuando Barack Obama era todavía presidente y Donald Trump estaba en campaña pidiendo medidas proteccionistas contra importaciones e inmigrantes, Estados Unidos registró un déficit comercial de 182,685.6 millones de dólares. En el mismo período de 2019, con las políticas de Trump en vigor durante dos años, el déficit había crecido 17.3 por ciento para alcanzar 214,219.2 millones de dólares (census.gov). Si Obama hubiera sido presidente, Trump estaría protestando por este aumento. 

El crecimiento del déficit comercial se ha producido a pesar de los aranceles al acero y al aluminio de muchos países y a los gravámenes sobre una amplia lista de productos de China. Si algo ha demostrado Trump es que los aranceles no reducen el déficit comercial. 

De hecho, el déficit no es un signo de debilidad económica, como piensa Trump, sino que refleja factores como el nivel de ahorro interno y el ritmo de crecimiento. Una país como Estados Unidos o como México, con bajo nivel de ahorro, solo puede tener superávit comercial si entra en recesión. Pero provocar una recesión, con todo el sufrimiento que esta implica, solo para generar un superávit comercial no tiene sentido. 

La economía de Estados Unidos ha alcanzado un alto nivel de desarrollo gracias, en buena medida, a su apertura comercial y migratoria. Esto le ha permitido importar productos e insumos de todo tipo, lo que ha vuelto a su economía más competitiva, y le ha dado gran riqueza de talento en todos los niveles. La inmigración ha llevado a la Unión Americana la mano de obra que ha requerido la industria para ser competitiva, pero también ha permitido que especialistas y científicos de todos los campos, desde técnicos en computación hasta ganadores de los Premio Nobel, Oscar y Grammy, hayan renovado constantemente la investigación y la creatividad del país. 

No hay dudas sobre las ventajas económicas de la apertura comercial y migratoria, pero Trump tiene el colmillo político para entender que sus electores se sienten incómodos ante el arribo de millones de personas de etnias o culturas diferentes. Los seres humanos tenemos una tendencia natural a rechazar al extraño, al diferente. Es un instinto que nos permitió en la antigüedad evitar las amenazas de otros grupos humanos. Por eso Trump hoy busca votos no con la bandera de la racionalidad económica sino con la del miedo irracional a los mexicanos. Y lo hace con éxito. 

El canciller Marcelo Ebrard está buscando un acuerdo que impida la aplicación de los aranceles de Trump. Cuenta con el apoyo de muchos legisladores y de los centros de investigación que entienden las ventajas que el libre comercio ha traído a los dos países. En su contra, sin embargo, pesa la desconfianza irracional que millones de estadounidenses tienen a los mexicanos y que Trump quiere aprovechar, como en 2016, para su beneficio político. 

Ofrecer una solución racional no será suficiente para evitar los aranceles. México tendrá que darle a Trump algo que le permita decir a los votantes que consiguió un triunfo frente a los "abusadores mexicanos". No importa que no sea verdad. En política es más importante la percepción que la realidad o que la racionalidad. 

Aprehensiones

De octubre de 2018 a marzo de 2019 se registraron 361,087 aprehensiones de indocumentados en los Estados Unidos, el doble que un año antes (Pew Research). Sí ha habido un aumento en el gobierno de López Obrador. Y es lógico, porque el nuevo régimen ha permitido que los migrantes centroamericanos ingresen de manera más libre a México para dirigirse a la frontera. 

Twitter: @SergioSarmiento