Apéndice

"Soy ninfómana". Así le dijo la mujer al doctor Duerf, célebre analista. Le indicó el facultativo: "Podré escuchar su caso con mayor atención si me suelta la ésta"... Loretela, linda chica en edad de merecer, le contó a su mamá: "Me pretende un muchacho. Es hijo único de un señor inmensamente rico". Preguntó la madre: "¿Qué edad tiene?". Respondió Loretela: "26 años". "No -precisó la señora-. El papá"... Ya conocemos a Capronio: es un sujeto ruin y desconsiderado. Su suegra se pesó en una báscula pública que a cambio de una moneda entregaba un papelito con el peso de la persona y la descripción de su carácter. La señora le pidió a Capronio: "Léeme el papel. No traje mis lentes". Leyó el majadero: "Aquí dice: ´Es usted una persona simpática, inteligente y agradable´". Y comentó Capronio: "El peso también ha de estar equivocado"... Si alguno de mis cuatro lectores tiene un amigo barrigón hágale la siguiente broma. Pregúntele: "¿Están empadronados los botones de tu camisa?". El amigo, desconcertado, responderá: "No entiendo". Usted le dirá entonces: "¡Porque ya están botando, cabrón!". En cambio si usted es el de vientre prominente y alguien se lo hace notar diga esto: "No es panza, es callo sexual"... La elección de nuevo dirigente del PRI representa una nueva etapa en la historia de ese partido, del mismo modo que la botadura del Titanic representó una nueva etapa en la historia de la navegación. El que en un tiempo fue partido aplanadora está hoy por hoy muy aplanado. Su origen y vocación, que lo tuvieron por 70 años al servicio del presidente en turno, lo están aproximando a AMLO. Ha habido ya indicios de acercamiento entre quien de seguro será su nuevo dirigente, Alejandro Moreno, y López Obrador. Eso ha dado lugar a que el ex Gobernador de Campeche, conocido en su solar nativo como  "Alito", sea llamado ahora nacionalmente "Amlito". Eso se explica. El buen entendimiento entre la dirigencia del PRI y la Presidencia conviene a los gobernadores priistas. Por eso prefieren un dirigente en buenos términos con AMLO que uno que se le oponga. A largo plazo, sin embargo, un PRI sumiso y obsecuente ante López Obrador no conviene a la República ni a la democracia. Ante lo que se ve venir es necesaria una oposición fuerte que ponga límites y freno a un ejercicio indebido del poder o a una ambición desorbitada. Tal parece que el PRI está renunciando desde ahora a su papel de opositor y se dispone a ser solamente un apéndice del partido presidencial y de la presidencia, en vez de fortalecerse y esperar a que los errores de López Obrador hagan ver al PRI como posible opción para un futuro que tarde o temprano se presentará. Desde luego la sumisión del partido al Presidente actual conviene a los priistas. Pero ¿le conviene a México?... Doña Macalota le informó a don Chinguetas: "La cocinera quemó la comida, y no tengo nada que ofrecerte. ¿Te conformarías con un rato de amor?". "Está bien -accedió don Chinguetas, magnánimo-. Que venga la cocinera"... Rosibel, la secretaria de don Algón, le contó a su compañera Susiflor: "El jefe es un canalla, un sinvergüenza, un hombre vil. Me dijo que si me iba con él a la cama me regalaría un anillo de brillantes". Susiflor pidió al momento: "A verlo"... Timoracio era un muchacho corto, irresoluto y apocado. Anhelaba disfrutar los encantos de Dulcibella, hermosa y pizpireta joven, pero no se atrevía a decírselo. Un día, después de muchas dudas y vacilaciones, abordó el tema. Le dijo a la muchacha, tembloroso: "Anoche soñé que te pedía que hiciéramos el amor. ¿Qué te hace pensar eso?". Respondió Dulcibella: "Me hace pensar que eres menos pendejo dormido que despierto".  FIN.