Apuntes sobre el peronismo

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En breve el peronismo volverá a la Casa Rosada, de la mano de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Vencieron el pasado 27 de octubre en primera vuelta a Mauricio Macri. He leído manifestaciones a favor y en contra del peronismo, por lo tanto, es oportuno realizar unos apuntes. Antes de ponerle adjetivos  calificativos al movimiento es necesario entenderlo. El peronismo es una cultura política que abarca todos los ámbitos de la vida pública en Argentina. Conviven diversas corrientes políticas en donde ubico tres principios que los une: justicia social, independencia económica y soberanía nacional.  

Su figura más emblemática es Juan Domingo Perón, quien protagonizó con sus ideas la política Argentina, transformando el sistema político con sus postulados y acciones. En su relato autobiográfico Perón narra que nació el 8 de octubre de 1895 en la Patagonia. A los quince años ingresó al Colegio Militar. Impartió clases de Historia Militar, fue agregado en Chile y continuó su instrucción en la Escuela Militar de Berlín. Juan Domingo sentía admiración por Mussolini, le expresó en audiencia privada que era conocedor de su obra.

El ascenso de Perón comenzó con el golpe de Estado de 1943. En el gobierno gestionó desde la Secretaria del Trabajo; Juan Domingo tenía un diagnostico, “en Argentina se han producido muchas revoluciones de carácter político, pero ninguna de carácter social. Y el problema argentino no es político, sino social” Desde un inicio identifico el descontento de los trabajadores. Claramente, intervino en las masas populares construyendo una relación directa con los trabajadores. Con el tiempo fue acumulando capital político. 

En enero de 1944, un terremoto sacudió la ciudad andina de San Juan, se encomendó al secretario de Trabajo a una gran campaña nacional para recaudar ayuda en beneficio de las víctimas. Perón convocó al gremio de artistas, en estos eventos conoció a Eva Duarte, joven intérprete, quien se convirtió en su compañera sentimental y política. Pocas ocasiones encontramos en la historia dos liderazgos carismáticos que compartieran el poder: Juan Domingo y Evita encabezaron un populismo clásico de 1946 a 1952 (véase La tentación populista: una vía al poder en América Latina, Flavia Freindenberg).

Para octubre de 1945, el comandante renunció a todos sus cargos en el gobierno por presiones internas y del embajador norteamericano, incluso, fue arrestado. Perón era el centro de la política argentina. Los descamisados le respondieron al líder movilizándose. El 17 de octubre al ser liberado Juan Domingo y presentarse ante sus seguidores en la Plaza de Mayo nació el peronismo dándose un momento populista (véase Por un populismo de izquierda, Chantal Mouffe). Posteriormente, ganaría las elecciones en 1946 y la reelección. Su caída se daría con otro golpe de Estado en junio de 1955. 

El ex presidente se exilió en varios países hasta establecer su residencia en la España de Franco, desde ahí operaba políticamente. El peronismo creció en algunas provincias y en los sectores sindicales. Juan Domingo desde la distancia giró a la izquierda al vincularse con agrupaciones como Montoneros. Perón retorno en 1972. José Luis Romero, en su Breve historia de la Argentina, señala este periodo como el comienzo del peronismo histórico, donde se aglutinó activistas de todo el péndulo ideológico.

El líder peronista falleció en julio de 1974. María Estela Martínez, viuda de Perón, asumió la presidencia. En marzo de 1976, la Junta Militar reprendió al dar un golpe de Estado. El régimen militar violentó los derechos humanos, persiguió a los opositores y aplicó un plan de ajuste económico (inicio del neoliberalismo). La vuelta de la democracia fue con Raúl Alfonsín, miembro de la Unión Cívica Radical. Notables fueron los juicios a los militares y la construcción de memoria histórica por los desaparecidos.

Los peronistas retomaron el poder en 1989, el candidato justicialista Carlos Menem obtuvo la presidencia, que se extendió hasta 1999. Menem en sintonía con el Consenso de Washington implementó las políticas neoliberales abriendo la economía, privatizando y reduciendo la intervención del Estado. De 2000 a 2003 se sufrió una de las mayores crisis políticas y económicas. En esta coyuntura ganó la presidencia Néstor Kirchner inaugurando un proceso político que se extendió hasta 2015 con la derrota del Kirchnerismo (corriente del peronismo).

Néstor gobernó de 2003 a 2007, integrándose a la marea rosa de neopopulismos latinoamericanos. Lo sucedió su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, quien presidió en dos periodos la primera magistratura. Probablemente, en lo político el mayor error de Cristina fue la polarización y no tener relevo. Dentro de este contexto, Mauricio Macri, arribó al poder, en su gestión intentó desmantelar las políticas kirchneristas. Macri se incorporó a la reacción conservadora en América Latina (Piñera, Bolsonaro, Duque, Lenin Moreno). 

La administración de Cambiemos es un desastre económico: endeudaron y devaluaron el peso argentino. Fueron los errores de Macri los que le dieron vida al kirchnerismo-peronismo. Cristina reapareció en la primera línea al conseguir un curul en el senado. Desde la oposición ayudó a construir la formula peronista. Primero, se posicionó presentando su libro Sinceramente. Segundo, dio un paso al costado en la candidatura presidencial cediéndosela a Alberto Fernández. Tercero, unificó al peronismo, una maquinaria electoral.

Esta descripción seria incompleta sin mi experiencia personal. En enero de 2017 decidí investigar la transición del Estado social al neoliberal en Argentina y México. La política argentina es interesante para el estudio por su complejidad. Es un tango prolongado entre golpes de Estado, inestabilidad y crisis económicas. La ciudadanía es participativa. Argentina es un país de periódicos, informado. A los argentinos les apasiona hablar (o debatir) de fútbol y política.

Claramente, existe una grieta entre el peronismo y sus detractores. Me traslade en agosto del 2018 a Argentina, para realizar una estancia académica en la Universidad de Córdoba. Llegue en plena crisis económica, el dólar ya pasaba la veintena de pesos argentinos. Regrese a San Luis Potosí en enero del 2019, a la vuelta un dólar equivalía a más de 40 pesos. Todos los indicadores económicos se dispararon. Ante los malos resultados de Macri el peronismo se unió para salir victorioso del proceso electoral.

Como dije al principio es complicado entender al peronismo: su líder respetaba a Mussolini y acabó aliándose con los Montoneros; Menem fue neoliberal; el Kirchnerismo fue neopopulista y es una incógnita como va a gobernar Alberto Fernández, acompañado por  Cristina. Definitivamente, es un movimiento popular que aglutina un crisol de ideas políticas. Desde luego que es oportuno mencionar que la primera visita de Fernández como presidente electo fue a México. Tienen el objetivo de construir un eje progresista que se extienda de Ushuaia al Río Bravo.  

  Twitter: @francotiradort1